Desde la comuna indicaron que se trata de un problema cultural, porque mucha gente está acostumbrada a tirar basura en cualquier parte. Patricio Caneo / Los Andes
Desde hace por lo menos cuatro meses, la entrada a la ciudad de San Martín, en la ruta 7, se muestra como un camino sucio y desprolijo, con sus banquinas cubiertas por centenares de bolsas, restos de papeles y plásticos.
Desde el municipio admiten la situación pero dicen que es muy difícil darle una solución definitiva "porque el problema es básicamente cultural: por más que limpiemos, la gente sigue tirando basura donde sabe que no debe hacerlo. Falta conciencia social".
La ruta 7 es entrada a la ciudad de San Martín para buena parte de la gente que llega a esa ciudad y para la mayoría de los ocasionales turistas. Hace algunos años, la comuna pintó los puentes que cruzan la ruta dentro del departamento, como para darle una mejor vista al lugar.
Sin embargo, esta decisión de embellecer los puentes, contrasta en la actualidad con el resto del paisaje, afeado por una incontable cantidad de basura que se observa en todo el camino, especialmente en la zona que su ubica entre calle Míguez y la bajada al carril Costa Canal Montecaseros.
Es en esa zona en especial, aunque la suciedad no desaparece del todo hasta el río Mendoza, donde pueden verse centenares de bolsas plásticas que son llevadas de aquí para allá por el viento; así, las amplias banquinas lucen sucias y también parte de las fincas, cuyos alambrados terminan atrapando buena parte de la mugre. Pero no sólo hay bolsas, sino que todo el lugar está regado de papeles, pañales, botellas de plástico, escombros y todo tipo de desechos domiciliarios e industriales.
"Acá hay gente que se acostumbró a tirar su basura en cualquier lado. Fíjese que el problema más grande está en la zona de la calle Míguez, precisamente porque ésa es la entrada al basural municipal (ubicado a unos dos kilómetros al norte de la ruta 7) y la gente no entra sino que deja todo en el camino", explicó el secretario de Gobierno de la comuna, Oscar González.
Un dolor de cabeza
Una de las entradas al basural municipal es precisamente por calle Míguez (camino que cruza la ruta 7 en un sector al oeste de la ciudad de San Martín) y si bien la comuna realizó hace un año y medio una limpieza profunda de esa calle en colaboración con Vialidad, el orden duró apenas seis meses y luego volvió la basura.
El municipio califica a la situación como un "verdadero dolor de cabeza" y asegura que "por más que hemos enviado inspectores a recorrer el lugar, hemos detectado a algunos infractores.
"Creemos que mantener limpia esa ruta es un tema de Vialidad nacional, pero lo cierto es que la que se ve perjudicada es nuestra ciudad y entonces nos toca recoger el guante y reforzar los controles", explicó González. Admitió que la situación tiene molestas a las bodegas y fábricas que se levantan en ese tramo de la ruta 7.
"Venimos con clientes o visitas a mostrarles nuestras instalaciones o a realizar un negocio y nos da vergüenza la mugre que hay al costado de la ruta", explica un bodeguero que prefiere dejar su nombre en reserva, aunque dice que ya ha reclamado a la comuna.
Desde el municipio señalaron que, además de intensificar los controles con inspectores en la ruta, se va a renovar la cartelería prohibiendo arrojar basura (hoy casi inexistente) y también se implementará un nuevo operativo de limpieza en toda la zona algo que, más allá de quién tenga la culpa, debería ser una tarea habitual y no esporádica.
El nuevo centro de ventas se ubicará en el salón de Metro Supermercados, de 1.960 m2 de superficie. Se presentaron cinco interesados en construir los locales de venta, con un presupuesto oficial de $ 1.150.000.