De acuerdo a la agencia de noticias EFE la nave rusa Progress M 67, a la que hace referencia Jaime García, fue lanzada el 24 de julio desde el cosmódromo ruso de Baikonur; se acopló a la Estación Espacial Internacional el 29 de julio y allí permaneció hasta el 21 de setiembre en que comenzó su desaceleración.
Según esa misma fuente, el domingo abandonó su órbita provisional y tras quemarse en la atmósfera debía ingresar al cementerio de naves. Todo dentro del horario en que se produjo el fenómeno observado en Mendoza, La Pampa y Chile.
La nave llevó a la EEI un cargamento de 2,5 toneladas de reservas de combustible, oxígeno, agua y equipos científicos.
Esta fue la tercera nave en ser lanzada al espacio este año y la número 35 desde que comenzó a construirse la plataforma orbital hace once años.
En lo que queda de año, Rusia tiene previsto lanzar otros tres cargueros, uno de los cuales transportará un nuevo módulo ruso.
Lo dijo el director del Instituto Copérnico. Se trataría, afirmó, de la Progress M 67 que regresó de la Estación Espacial Internacional.
La doctora en Astronomía Beatriz García volvió a asegurar hoy que la bola de fuego y estallido que se sintió el domingo correspondió a un meteorito y descartó la hipótesis del astrónomo Jaime García, para quien se trata de chatarra espacial rusa.