Crecimiento. Si se cumple el convenio, los barrios que se construyan al oeste tendrán agua potable.
Un convenio entre los municipios de Godoy Cruz y Luján de Cuyo apunta a ordenar y desarrollar la zona pedemontana inmediata, por medio de obras aluvionales, de saneamiento y provisión de agua potable para este sector.
El acuerdo generó polémica con representantes de la comuna de Las Heras, ya que las dos primeras mantienen un conflicto de límites con ésta, en la zona en cuestión (ver aparte). En el corto plazo la idea es trabajar en el sector de Godoy Cruz, desde el dique Frías, calle Juan D. Perón, hasta el límite con Luján.
Se explicó que este sector está comprendido desde la línea de Perón unos 3 km hacia al oeste y donde ya están proyectados barrios para la clase media y alta. En Luján, a su vez, se pretende ordenar los loteos que han crecido en forma desordenada durante los últimos 20 años. Debido al problema de límites que hay en esta parte del pedemonte (oeste de la Panamericana, entre la cancha de Chacras y la zona de las discotecas).
La cláusula uno del convenio indica que se realizarán todos los estudios previos y las acciones útiles tendientes a prestar el servicio de agua y saneamiento en la zona del pedemonte que no cuenta con servicios.
Las partes se comprometen a compatibilizar acciones para lograr una gestión integrada y sustentable tendiente a desarrollar la captación y potabilización de agua cruda, el transporte, distribución y comercialización de agua potable; la colección, transporte, tratamiento, disposición y comercialización de desagües cloacales.
Acuerdan la creación de la comisión interjurisdiccional integrada por ocho miembros, cuatro de cada municipio. Esta comisión tendrá un plazo de 90 días para elevar a los departamentos ejecutivos municipales, un estudio de factibilidad técnica-económica y un plan de trabajo para la concreción del objetivo fijado en la cláusula primera del presente convenio.
En este sentido, el intendente de Godoy Cruz, Alfredo Cornejo, señaló que la única posibilidad que tiene el departamento para crecer es hacia el oeste y ésta es una de las razones del acuerdo interdepartamental. "Aprovecharemos la experiencia de Luján como operador del servicio de agua y cloacas para desarrollar esta zona".
A la hora de definir cómo será el sistema de provisión de agua, Oscar Sandes, secretario de Obras y Servicios de la comuna resaltó que, básicamente existen tres posibilidades.
"Una es que Obras Sanitarias extienda el servicio a esta zona, pero es improbable, teniendo en cuenta todos los problemas que arrastra la concesionaria. La otra, que es la más realista, es ampliar las instalaciones de la planta potabilizadora de Luján, para lo cual será necesario el financiamiento de programas nacionales. Este sistema también podría estar apoyado por perforaciones para dotar de agua en casos puntuales. La tercera posibilidad sería construir una planta de agua para este sector; para eso podríamos utilizar agua del canal del oeste o Civit, para lo cual deberemos tener un permiso de Irrigación".
El funcionario agregó: "Esto último es a largo plazo, pero no es descabellado, ya que así es como se han desarrollado los barrios que tenemos en el oeste, con pequeñas plantas potabilizadoras (hoy se pueden observar grandes tanques de agua en Villa del Parque y en los barrios Gráfico y Supe, entre otros).
El intendente de Luján, Omar Parisi, dijo que más allá del inconveniente de límites existen problemas reales, de la gente que vive en este sector, la mayoría no puede escriturar porque esta parte se ha ido poblando en forma descontrolada.
"Somos los que naturalmente prestamos los servicios en esta zona, ya que Las Heras debe atravesar Capital y Godoy Cruz para atender a la gente que vive en esta parte". El jefe comunal aseguró: "Lo que decida la Justicia (el caso de los límites está en la Corte) servirá para definir quién tendrá la responsabilidad de regularizar esta zona".
Están desarmando la estructura existente entre Pueyrredón y Pedro Molina. Fayad pide sólo dos estaciones en el tramo final.
Fue en San Rafael y el propietario nunca la habitó. La compró el mismo Instituto y se la vendería al usurpador.