Sábado 26 de mayo de 2012 | 03:15 hs
martes, 01 de septiembre de 2009
La búsqueda de una respuesta exacta, certera y fidedigna a los enigmas de la vida personal ha sido una indagación incesante a lo largo de la historia de la humanidad. En todas las épocas han existido homólogos a lo que hoy encontramos en nuestra sociedad: videntes, brujas, manosantas, etcétera. Lo que diferencia a la práctica psicológica profesional de éstos, es el estudio metódico y pormenorizado de las patologías, afecciones y dolencias que lleva a
desarrollar procesos de mejoría y curación de aquello que lo afecte.
El que espera desespera
Pero no todas las personas están dispuestas a atravesar esos procesos ni a tolerar incertidumbres por lo que, cuando los resultados no son los esperados, cuando los tiempos urgen o cuando la desesperación es imposible de resistir, tienden a buscar respuestas a sus males, dolencias e incógnitas. Aún fuera del circuito de lo científico, de lo legal y de lo ético, es decir, se busca una 'respuesta mágica' que responda cuál será su futuro, cómo atraer una pareja, quién será su próximo amor, cómo transcurrirá su vida o cómo quitarle a un ser querido una supuesta posesión diabólica.
Desde la psicología no se pueden dar estas respuestas sencillamente porque el futuro, como tal, no existe y por eso aquellos que no toleran la falta de respuestas frente a las incógnitas generadas por alguna crisis de pareja, son los que recaen en esto.
Grandes fiascos
El espacio lo ocupan las áreas del ocultismo, los videntes, futurólogos, entre otras. Los inescrupulosos aprovechan el malestar de algunos y la desesperación de otros, esa esencia del ser humano que consiste en creer en algo o en alguien. Grandes ejemplos de esto lo fueron el agua milagrosa de Tlacote, México, las operaciones mágicas, y en breves minutos, de supuestos médicos del sur del Brasil, prácticas a las que concurrían multitudes provenientes de diferentes países. Éstas, así como aparecieron, desaparecieron. Así funciona lo mágico, lo extraordinario. Una fantasía en la que muchos prefieren o necesitan creer, en donde las ilusiones se desvanecen, las certezas yerran y la realidad se vuelve inexorable. Lic. Mauricio Girolamo - Psicólogo especialista en terapia de pareja y trastornos de ansiedad