Sábado 26 de mayo de 2012 | 03:03 hs
domingo, 30 de agosto de 2009
Además de sostener diferencias filosóficas con los popes del mundo tecnológico (Bill Gates y Steve Jobs, por nombrar a los más notorios) guarda serias diferencias con otros colegas impulsores del software libre.
Mantiene un conflicto de años con Linus Torvalds, el creador del kernel de Linux, porque lo acusa de fomentar el nombre Linux para un sistema operativo que debería llamarse GNU-Linux.
-¿Pero no es por inercia social que se llame Linux y no GNU Linux al sistema?
-Mayormente es inercia. Pero hay gente que no está de acuerdo con mis ideas de software libre y apoya el movimiento de "Código abierto", que es algo muy diferente. Y entonces buscan la manera de negarnos el crédito de nuestro trabajo con GNU. Porque no quieren que los usuarios reconozcan el sistema GNU Linux como el resultado de una lucha por la libertad.
-Linus Torvals dice que el odio a Microsoft es una enfermedad…
-Estoy de acuerdo, lo dije hace 10 años.
-Pero usted predica el odio a Microsoft…
-No, nosotros no odiamos a nadie. Sí es verdad que ellos son los que más nos atacan... Y ellos juegan muy astutamente para fomentar la inercia social que hace que muchísima gente use Windows y no GNU Linux. Pero no los odio.