Las tres últimas personas que quedaron detenidas por el caso de abortos y venta de bebés accedieron anoche a la prisión domiciliaria.
Ellos son: la médica Silvia Lorenzo, quien pagó 100 mil pesos de fianza; su nuera, Lucrecia, quien tuvo que abonar 50 mil pesos, y el falso médico (se hacía llamar doctor Moya pero su apellido es Aveiro), a quien le correspondía el beneficio por tener 71 años.
De todas maneras, los ocho detenidos que tuvo inicialmente la causa, están acusados de delitos como asociación ilícita, supresión de identidad y aborto.
El caso comenzó a principios de agosto con el allanamiento a una clínica clandestina en Guaymallén.
La víctima (17) y el victimario (40) se conocieron por Internet. Y a la hora del encuentro real, el adolescente fue violado.
Es la enfermera cuya declaración permitió que el caso tenga imputados. La réplica de la defensa sobre qué hacía ese día y a esa hora la puso en un aprieto. Declararon un travesti y otro hombre. El cuarto testigo llegó ebrio y deberá volver otro día.