San Pablo. Colombia dijo a Brasil que le pedirá explicaciones sobre el plan de reequipamiento de las FF.AA. que incluye un amplio acuerdo de compras y cesión de tecnología con Francia.
Álvaro Uribe quiere discutir ese tema durante la cumbre de la Unión de Naciones Sudamericanas el viernes en Bariloche.
Lula da Silva transmitió a Bogotá, a través de sus ministros, que Brasil no tiene nada para esconder. “Estamos dispuestos a dar todas las explicaciones necesarias” subrayó el canciller Celso Amorim.
Pero inmediatamente diferenció: “No es lo mismo hacer un acuerdo de compra de equipos para las FF.AA. que aumentar la presencia militar de tropas extranjeras en territorio de Colombia”. Desde que se anunció la cumbre de Unasur en Bariloche, Brasil tuvo una actitud discreta pero activa.
El presidente Lula habló la semana pasada con su colega Barack Obama; después se vio con el boliviano Evo Morales el sábado último. A su vez, el canciller Celso Amorim se reunió el lunes con su colega ecuatoriano Fander Falconí. Y ayer, Nelson Jobim, el titular de Defensa, se encontró en Bogotá con su par Gabriel Silva.
En todas esas citas, que incluyó hace 10 días una conversación telefónica con la presidenta Cristina Fernández, el líder brasileño manifestó que la cita del viernes no debe concluir en un fracaso que exponga a Unasur a un final anticipado.
Los jefes de Estado que irán a participar del encuentro parecen convencidos que una “discusión civilizada” es la vía para impedir eventuales rupturas.
Uribe impuso condiciones a principios de esta semana. Si se habla de la bases de EEUU en su territorio, entonces Brasil y otros países tendrán que explicar sus propios planes de rearme.
Según declaró Amorim, Lula no tendrá ningún problema en detallar su acuerdo con Francia por 9.000 millones de euros que incluye la compra de 5 submarinos. Pero el lunes el canciller sostuvo: “Un aumento de las fuerzas norteamericanas en Colombia puede traer a la región problemas que son ajenos a ella”.
Esto indica que Brasil no está dispuesto a atenuar sus críticas del pacto Bogotá-Washington por el cual Colombia pone 7 bases a disposición de la Marina, la Aeronáutica y el Ejército de EEUU.
Brasil siente que hay una amenaza latente en la instalación de personal e infraestructura que permitiría al Pentágono el rápido traslado de tropas y armas al Amazonas y al Atlántico.
Eso explica que la nueva estrategia de defensa de Brasil incorpore la selva y la plataforma marina como uno de sus objetivos centrales.
Bogotá rechaza intervención externa
El ministro de Defensa de Colombia, Gabriel Silva, reiteró que su país no tolerará ningún tipo de "intervención" extranjera en su política interna, en una nueva réplica al presidente venezolano Hugo Chávez.
"Así como Colombia respeta la soberanía y el derecho a la determinación de los pueblos, aunque no estemos de acuerdo con el modelo político de otros países, los respetamos y exigimos el mismo respeto.
Colombia es un país soberano y su pueblo y su democracia son firmes y claras, no aceptamos ninguna intervención", dijo el funcionario colombiano, citado por ANSA.
La respuesta del ministro surgió tras declaraciones del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, sobre la posibilidad de difundir su "palabra" en Colombia a través de "amigos y aliados", para contrarrestar la decisión de su par, Álvaro Uribe, empeñado -según él- en "impedir que el 'chavismo' llegue" a esa nación.
A raíz de esos dichos, Bogotá anunció que "repelerá todas las acciones del proyecto expansionista en Colombia" del líder bolivariano, además de denunciar ante la OEA lo que consideró una abierta intervención en su política interna.
Caracas calificó ayer la respuesta de Bogotá de "fantasiosa" y en contraposición dijo que los dichos del mandatario venezolano eran en realidad un "mensaje de paz". CC y Agencia Télam
La idea es del presidente Hugo Chávez. El oficialismo dice que el objetivo es evitar que los más chicos resulten afectados por la violencia de estos videos.
Ted Kennedy se había convertido en el principal referente de la influyente familia Demócrata desde el homicio de su hermano John Kennedy. Tenía 77 años y padecía cáncer.