Un bar de la calle Amigorena fue el escenario del encuentro entre el ministro Mario Adaro y dos intendentes peronistas críticos del Ejecutivo, Alejandro Abraham y Rubén Miranda. El café se prolongó y terminó con un almuerzo.
El Gobernador sostiene a su mesa chica y respalda totalmente a un puñado de ministros. Hay varios que no lo conforman.
El diputado bonaerense, impedido legalmente por haber nacido en Colombia, no se resigna y piensa luchar por la primera magistratura. Pero reconoció que su “prioridad” es la provincia de Buenos Aires.