Sábado 26 de mayo de 2012 | 06:20 hs
viernes, 21 de agosto de 2009
A unos días de hacerse efectivo jurídicamente el divorcio entre Amy Winehouse y Blake Fielder-Civil, éste ha revelado sus intenciones de pedirle matrimonio de nuevo pues aún la ama, dice.
Son tiempos difíciles para la cantante que tampoco ha conseguido olvidarlo, y no encuentra consuelo en nada, ni en la fiesta con los amigos.
¿La prueba? La cantante estaba en un pub londinense junto a la estrella televisiva David Gest y el bajista de Towers of London Kristian Marr, cuando rompió a llorar desconsoladamente. El motivo era el comportamiento y las declaraciones de Blake durante los últimos días.
“Ni con unas copas de más se alegró, estaba inconsolable”, cuenta una fuente, que añade que David intentó calmarla, pero ella no paraba de llorar por lo que decidieron llamar a un taxi para que la llevara a casa.