Familiares de las víctimas de la tragedia forcejearon con la policía luego de escuchar la sentencia. Gustavo Amarelle / Télam
Como expresión de deseos terminó siendo algo ingenua. “Esperemos que la audiencia transcurra en paz”, dijo el juez Marcelo Álvero un instante antes de comenzar la lectura de la sentencia contra los 15 acusados por la tragedia de Cromañón. En su carácter de presidente del Tribunal, Álvero ya podía presentir que muchos familiares de las víctimas quedarían disconformes con el fallo.
Es que el Tribunal, y de manera unánime, absolvió a nueve de los imputados: la banda Callejeros en pleno, el comisario Miguel Ángel Belay y el ex funcionario Gustavo Torres. Los jueces condenaron a Omar Chabán (20 años), al ex manager de Callejeros (18 años) y al subcomisario Carlos Díaz (18 años). A los tres se les aplicaron las mismas figuras penales: incendio doloso y pago de coimas (en el caso del policía, por haberlas cobrado).
También fueron considerados culpables: el ex mano derecha de Chabán, Raúl Villarreal (por pago de coimas, 1 año de prisión en suspenso y la obligación de hacer tareas comunitarias) y las ex funcionarias de la Ciudad: Fabiana Fiszbin y Ana María Hernández (2 años de cárcel a ambas, de cumplimiento efectivo, una vez que el fallo quede firme, por incumplimiento de los deberes de funcionario público).
La lectura de la sentencia comenzó con las penas más elevadas. Primero fue Chabán y luego se siguió con Argañaraz y Díaz. En la planta baja de la sala de audiencias los familiares de víctimas lloraban conformes. Todo cambió un instante después, cuando Álvero leyó las absoluciones de Callejeros y Torres y las penas, calificadas de “irrisorias”, de Villarreal, Fiszbin y Fernández.
El primer grito que retumbó en la sala fue de un padre: “Callejeros la concha de tu madre”. “Basuras”, agregó otro. Ahí, desde el primer piso de la sala de audiencias, donde estaban los familiares de los músicos, alguien arrojó unos panfletos impresos en papel amarillo y con la consigna “Basta de culpar a Callejeros”.
Los familiares que estaban abajo lo tomaron como una provocación. El primero que reaccionó fue Leonardo Chaparro, padre de David, un adolescente que murió en el desastre. Alto, fuerte, embistió con la fuerza de una locomotora hacia la mampara de vidrio que divide la sala de audiencias: para frenarlo fueron necesarios 8 policías. Del otro lado del vidrio, estaban todos los Callejeros. La audiencia debió suspenderse.
Afuera también hubo incidentes. Los familiares que estaban en los alrededores del Palacio de Tribunales intentaron entrar por la fuerza y fueron reprimidos por la Policía. A unos metros de allí, en Plaza Lavalle, los seguidores de Callejeros celebraron el fallo.
Chabán fue el primero en salir de la sala. Estaba justo al lado de la puerta de entrada: tan nervioso estaba que por primera vez en el juicio no quiso sentarse. Lucía un vendaje en la frente por un corte que se hizo cuando se llevó un vidrio por delante, la semana pasada, en la casa de su hermana.
Había llegado temprano a Tribunales con tres bolsas repletas de libros que pensaba llevarse a la cárcel: temía que lo condenaran y que se ordenara su inmediata detención. Chabán no quiso hablar con este medio. Cuando se subió al auto de Guillermo Silva, el amigo que se lo llevó de Tribunales, le comentó: “Para los jueces yo me junté con Argañaraz y Díaz para matar a 194 personas”.
La audiencia se reinició una hora más tarde. De los imputados sólo regresaron el absuelto comisario Belay (entró sonriente) y Villarreal. En desacuerdo con el fallo, los abogados querellantes José Iglesias y Beatriz Campos no volvieron más.
También mostraron su rechazo a la sentencia todos los familiares que estaban en la planta baja de la sala. Cuando el juez Álvero retomó la lectura del fallo, todos los padres se pusieron de espalda al Tribunal y con las fotos de sus hijos en alto. Luego corearon “los chicos de Cromañón, presente. Ahora y siempre” y abandonaron la sala. De ese lado de la mampara sólo quedaron policías y periodistas. CC
Jorge López Lecube asegura que el manager y el grupo Callejeros tuvieron el mismo nivel de responsabilidad en la tragedia. Ayer la justicia le dio 20 años a Chabán y absolvió a la banda.
Pablo Ortubia es una de las siete personas que quedó atrapada bajo una avalancha en Horcones. Está vivo de milagro.
SE QUE PARA LOS PADRE ES UN DOLOR QUE NO SE OLVIDA JAMAS ,COMO JAMA SE OLVIDARAS 194 PERSONA QUE HACIAN EL AGUNTE A UNA BANDA DE ROCK ARGENTINO..Y ESO LA MUSICO NO TIENEN LA CULPA PORQUE YO LO SIGIRIA ...PIENSO QUE CHABAN NO SE MERECIA 20 ES POCO HABRIA QUE CONDENARLO 194 AÑOS QUE SE PUDRA EN LA CRCEL PORQUE QUERIA HACER DINERO Y LO QUE ISIO FUE UNA TRAMPA MORTAL ALA CUAL SE COBRARON 194 Y PORQUE NO DECIRLO CALLEJEROS....
ESTO DESGRACIADAMENTE SE TRANSFORMO EN UN RIVER BOCA COMO TODO EN ESTE PAIS, NO TENDRIAN QUE HABER FESTEJADO LA ABSOLUCION DE CALLEJEROS POR LOS CHICOS MUERTOS Y TENDRIAN QUE HABER CONTENIDO A ESOS PADRES QUE EQUIVOCADOS O NO ESTAN SUFRIENDO LO PERO QUE A ALGUIEN LE PUEDE PASAR EN LA VIDA PERO CONDENEN A QUIEN CONDENEN Y DEJEN LIBRE A QUIEN DEJEN LIBRE ESTAS 194 NO VAN A VOLVER........
QUE TRISTE PARA LOS FAMILIARES Q PERDIERON A SUS SERES QUERIDOS,HABER OIDO LA SENTENCIA.Y MAS TERRIBLE Q NADIE FUE PRESO.PERO NO ESTOY DE ACUERDO Q LE HECHEN LA CULPA AL CANTANTE DE CALLEJEROS.PARA MI EL UNICO RESPONSABLE.ES CHABAN.Y LOS Q LLEVARON LAS BENGALAS.EL COMO DUEÑO TENDRIA Q HABER ESTADO INFORMADO DE LA CANTIDAD Q FUE SI SE SOBREPASABA EL LIMITE DE GENTE.LA SEGURIDAD DEL LOCAL.PERO NO. A EL LE IMPORTO EL DINERO.
REALMENTE ME PARECIO INCREIBLE LA ABSOLUCION DE CALLEJEROS, Y TAMBIEN INCREIBLE Q EN ESTE PAIS NO SE TUBO NINGUN RESPETO X LOS MUERTOS, no se puede festejar en la puerta con banderas mientras hay un juicio x 194 muertos, es una animalada lo q se vió. Se deberian haber llamado a silencio y cada uno en su casita y no manifestarse sin un gramo de respeto. Los padres de estos negros bestias que educación les han brindado?
¡Era hora!, la estupidez debe pagarse el doble que la maldad, porque si chabán fuera realmente malo y se hubiera juntado con argañaraz para matar a esas personas, aún así de malísismo seria rescatable, podria arrepentirse y volverse sumamente religioso, como ocurrió con San Pablo. Pero, no, es tarado y estupido, hace cosas potencialmente malas sin darse cuenta de su estupidez, y despues pone cara de pelotudo. Es hora de hacer responsable a la gente de sus actos, no basta con que sean inocentes.
Es uno de los siniestros más doloroso y controvertidos de la Argentina, sin embargo muestra al desnudo la idiosincrasia de los argentinos, es justamente nuestro paradigmas los que hacen que esto suceda. La realidad es que son también culpables los padres de los chicos por desidia, aun así, sigamos siendo argentinos, ya que la justicia dictamino sentencias o realmente dijo a nuestro infeliz juicio creemos como deben ser las cosas. Ya que todos están libres hasta un nuevo fallo.
Es uno de los siniestros más doloroso y controvertidos de la Argentina, sin embargo muestra al desnudo la idiosincrasia de los argentinos, es justamente nuestro paradigmas los que hacen que esto suceda. La realidad es que son también culpables los padres de los chicos por desidia, aun así, sigamos siendo argentinos, ya que la justicia dictamino sentencias o realmente dijo a nuestro infeliz juicio creemos como deben ser las cosas. Ya que todos están libres hasta un nuevo fallo.
LO QUE PASO EN CROMAÑON ES CONSECUENCIA DE LA DESIDIA Y RED DE CORRUPCION QUE EXISTE EN LA ARGENTINA.Y LO PEOR DE TODO QUE ESTO CONTINUA.
me parece una estupidez que hayan dejado absueltos a los de la banda ellos son igual de responsables que chaban porque incitaban a los jóvenes a prender las bengalas. Me da lastima los niños que perdieron la vida y de eso hay que hacer responsables a los padres y a los abuelos porque no tenían porque dejarlos encerrados en el baño para que sus padres vieran a esos drogadictos.