Estilo

Universo “Sabor a mí”

Maru Botana: “No me imaginaba que la gente me quisiera tanto”

De una más entre los cocineros de la tele pasó a estar entre “las grandes” de la conducción. De un buen humor imbatible, pone su impronta en “Sabor a mí”, un ciclo de cocina tan visto como una telenovela. “Se ve que la gente quiere un recreo”, reconoce.

Maru Botana: “No me imaginaba que la gente me quisiera tanto”
De un buen humor incomparable, Maru pasó a estar entre las grandes figuras de la conducción televisiva.

martes, 18 de agosto de 2009

Cuál será la receta de esta Petrona siglo XXI que imanta a más de un millón de espectadores por día sólo en la Capital Federal y el Gran Buenos Aires? ¿Qué ingrediente posiciona su programa como el más visto de su franja? ¿Qué aderezo le permite competir en el rubro conducción de los Martín Fierro, a la par de las mismísimas Susana Giménez y Mirtha Legrand?
¿Será la estampa de mujer maravilla doméstica, de señora bien pero alcanzable o muchacha que supo ponerle pecho al dolor? Viaje a las entrañas del universo “Sabor a mí”, donde reina Maru Botana.

Acompañada por Diego Pérez, de lunes a viernes (de 11.30 a 13) y los domingos (de 10 a 12), la mujer orquesta -cocinera, presentadora, empresaria, madre, ama de casa- supo afianzarse bastante más allá de sus dotes culinarias. De hecho, Maru habla más de lo que cocina. Desde aquella jovencita tímida que debutó en el cable en los noventa gracias a Francis Mallmann rompió con la inhibición hasta volverse una de las más verborrágicas de la pantalla.

Puertas adentro de Telefé hay una demostración de cómo aprovechar arquitectónicamente el espacio: los camarógrafos se dan media vuelta apenas termina “AM” y ya trabajan en “Sabor a mí”.
 
Es que los dos ciclos comparten estudio. El rito pre-aire de la cocinera más jocosa comprende maquillaje, con los chascarrillos de Pérez de fondo precalentándole el oído. Que la gripe porcina, que la escuela de los niños, una productora los demanda y se acoplará Coco (Sebastián Carreño), asistente al que la rubia bautizó así.

Ahora sí, detrás de la cámara arranca un clima de estudiantina que incluye tironeos por los manjares, cartelitos en la espalda pegados al más desprevenido y hombres atorados por la mezcla de comida y carcajada. El menú de la casa: sopa de tomate, cintas a la carbonara y pumpkin pie (pastel de zapallo). Mientras, los tópicos van, sin escalas, de la menopausia a cómo funciona un carburador.

Primer plato listo: corte. El estudio está invadido de olor a sopa y unos doce hombres se abalanzan cual criaturas famélicas hacia la pócima en cuestión. El locutor del ciclo, Diego Achaga, "el mejor masajeador de Telefé" según juran, frota la espalda contracturada de Botana mientras la sopa baja de a litros. Con la nueva tanda, los fideos al dente serán deglutidos desde una fuente comunitaria.

“Sabor a mí” marca, aproximadamente, un promedio de 10 puntos de rating. Maru no trabaja sola: su madre ayuda (al igual que Coco) en la pre-producción gastronómica. Y viene la confesión de un técnico que prefiere resguardar su identidad: "Engordé cinco kilos desde que trabajo acá". A lo que el director Pablo Milutinovic agrega con un lamento: "Termina el programa y cuando uno quiere sentarse a comer, ya liquidaron todo".

Con el programa terminado pero las pilas larga duración, María José González Botana (así se llama), la misma capaz de irrumpir en patines o de cocinar sorteando juguetes de sus hijos en el estudio, saca radiografía a su éxito.

-¿Cómo se explica que un programa de cocina mida casi como la telenovela de la tarde
("Herencia de amor") y a veces más que los noticieros del canal?

-Es mágico. Es un programa fresco, sin guión, en vivo, donde se puede quemar la comida. Y la verdad, yo llego 20 minutos antes al canal. Hablamos de la vida, de lo que me pasa y le pasa a Diego (Pérez). No leo los diarios y por eso no tocamos casi actualidad. Se ve que la gente quiere un recreo.

-¿Esta podría ser la antesala a una Maru conductora sin cocina de por medio?

-No lo sé. Yo sigo las indicaciones de Claudio (Villarruel, director artístico del canal). El sabe dónde puedo rendir más yo.

-¿Sos consciente de que tenés una llegada popular aún con una imagen de señora bien, de country?

-Soy consciente. La gente se da cuenta de que la luché y de que hablo como madre. Yo no venía de una familia adinerada. Todo lo logré yo. Sí tuve una buena educación, pero las cosas me costaron. Con Bernie (su marido) la remamos. Y eso que todo el mundo piensa, que tengo varias niñeras en casa, no es así. A mí me pueden ver en el supermercado, corro como marrana para hacer todo bien, la gente sabe que es verdad.

-Decías que en Utilísima eras otra. Tímida, temerosa. ¿Cómo te convertiste en la extrovertida, infatigable y verborrágica que sos hoy en pantalla?

-En Utilísima era más estresante cocinar en cámara, entonces yo era más recatada. Con miedo a decir. Con el tiempo descubrí que puedo ser yo. Logré una desinhibición tal que no tengo filtro. Me tienen pánico.

-¿Cómo sostenés tanta alegría siempre?

-Siempre fui así. A pesar de todo, sigo luchando por sonreír, eso es lo que te permite una vida más linda. Y la gente ayudó. Me da fuerzas. Se mostró humana. No me imaginaba que la gente pudiera quererme tanto. Marina Zucchi (CC)

grafico
grafico
Peliculas Cine Genero
grafico
Video
Santo Tabú estrena clip: La agrupación integrada por Leo Cortes, Pablo Peinado e Iván Procheret editaron el video de 'En mis sueños'.
El nuevo video de Shakira
El clip 'Addicted to you' está dedicado ...
El nuevo clip de Chancho Va
Este tema se desprende del disco "Aún", ...