Buen aporte. Facundo Rubia anotó 8 de los 62 puntos de su equipo. El Garza debe mejorar sus porcentajes. (El Tribuno de Salta)
viernes, 03 de julio de 2009Con alma, corazón y vida. Así como reza el popular vals argentino, de la misma manera se puede simplificar la victoria que el seleccionado mendocino consiguió anoche frente a Salta (62-60), por la tercera fecha del Campeonato Argentino de Mayores.
Desde el salto inicial de Estévez, el juego fue como una partida de ajedrez, ya que tanto los salteños como la Borravino estudiaron al rival y actuaron en consecuencia. Fue la visita quien tuvo más efectividad y por eso siempre se mantuvo con una luz de ventaja. Clave fue para los de Nicastro poder vulnerar la defensa zonal de Salta y esto se dio en los primeros dos parciales, especialmente con el desempeño de Estalles en las ofensivas estacionadas.
Pero todo lo bueno que hacía Mendoza en ataque, quedaba al margen porque el local le hizo muchos puntos en la zona pintada y por ese motivo, la diferencia de diez puntos (28-38) con la cual se cerraron los primeros 20’, no pudo ser más abultada.
Sumado a ello, los mendocinos no estuvieron precisos con sus lanzamientos perimetrales y en su objetivo de conseguir mejores dividendos, Nicastro puso en cancha a hombres que pueden hacer diferencia desde los 6,25 pero tampoco acercaron soluciones.
Todo estaba bien para Mendoza, excepto que debía mejorar sus porcentajes desde el perímetro. Pero se venía el karma. Eso que a nuestra provincia le viene costando caro en este torneo: los terceros parciales. Allí la Borravino estuvo mucho tiempo sin convertir y como le había sucedido frente a Misiones y Buenos Aires, se quedó sin gol y los salteños resucitaron para ponerse arriba por primera vez en el juego: 45-44.
En el último parcial, el trámite del juego fue palo a palo. Mendoza volvió a defender con uñas, dientes y mucho corazón y aprovechó con paciencia todas las bolas en ataque, lo que permitió cantar su primera victoria, sufrida por cierto, y esperar el duelo de esta tarde (17.30) ante su par de Chubut, el cual deberá jugarse con la frente bien en alto, porque de este partido puede depender su permanencia entre las principales potencias que se darán cita el próximo año, en La Pampa. Gustavo Villarroel - Enviado especial a Salta