La mayoría (95 %) de las argentinas se siente insatisfecha con su imagen y los especialistas coinciden en que esto genera el "fenómeno del espejo": quien se ve mal, mal se siente.
Una encuesta hecha por D'Alessio Irol entre 876 mujeres indicó que sólo 5 % de las encuestadas está conforme con su imagen. El resto reniega de alguna parte, especialmente de su peso, de su celulitis o de su flaccidez.
Jorge Braguinsky, director del posgrado en Nutrición de la Universidad Favaloro, opina: "En un mundo que empuja al sobrepeso hay, al mismo tiempo, una fuerte crítica a cualquier manifestación de sobrepeso en la mujer. Ese doble mensaje es sin dudas un conflicto neurotizante. En medio de una pandemia de obesidad, la mujer de clase media argentina no engorda porque se censura. Esto no pasaba en el siglo XIX cuando la mujer no era pública, pero ahora que la mujer hace de todo adquirió una nueva forma de esclavitud: la de estar a la altura de un mundo competitivo, ocuparse de sus hijos y a la vez estar delgada y bonita".
Si la apología a las curvas y al consumo light -a veces disfrazado de salud- no bastaba para notar que los modelos son inalcanzables, está Barbie. "Estamos en la ?Cultura Barbie', el problema es que si Barbie fuera de carne y hueso mediría 1.70, pesaría 41 kilos, tendría 99 cm de busto, 55 de cintura y 83 de cadera: una locura", compara Marcelo Bregua, psicólogo de Aluba (Asociación de lucha contra la bulimia y la anorexia). CC
El viernes volvieron a la actividad, pero sólo unos pocos locales tuvieron que restringir la entrada de clientes, que no abundaron.
La web no es ajena a las enfermedades. Adolescentes y chicas que ni siquiera han salido de la niñez se dan consejos para “perder kilos”, “ser una princesa de cristal”, lograr un “vientre chato”. Los especialistas analizan la situación.