Asunción, Paraguay. La crisis en Honduras, y los mecanismos para resolverla, será uno de los temas centrales en la Cumbre del Mercosur que se inicia hoy en Asunción. Hasta anoche tarde, los diplomáticos trataban de consensuar un documento único capaz no sólo de llevar a un acuerdo sino también de superar el "estadio de la declaración" contra el golpismo.
Según dijeron en la delegación de Argentina, "el retorno a la normalidad institucional no puede pasar de 96 horas". Fue una expresión de la presidenta Cristina Kirchner.
Hasta ayer, había más de una propuesta. Una venía del área venezolana, con el respaldo de Paraguay y Bolivia. Pero otra más práctica empezó a gestarse en el gobierno argentino sobre la base de conversaciones con Brasil y con México.
En la cancillería dijeron que Cristina trae un conjunto de iniciativas a ser adoptado "en el marco del sistema interamericano". Sostuvieron también que la restitución inmediata del presidente depuesto Manuel Zelaya "es condición sine qua non". Y que Argentina considera que ya no es posible "quedarse sólo con la condena".
Aunque más silencioso que de costumbre, el presidente Lula da Silva ya había mandado un recado urgente a través de su canciller Celso Amorim a la secretaria de Estado Hillary Clinton.
En una conversación telefónica de la semana pasada el ministro brasileño fue contundente: "No podemos dar a los golpistas el mismo trato que al presidente Zelaya. Eso equivale a legitimar los golpes de Estado". Le pidió entonces que apresurara las iniciativas.
Pero las presiones ejercidas por el presidente Barack Obama y por Hillary se vieron frustradas. Los "interinos" del gobierno hondureño, con su presidente de facto a la cabeza, juegan con cierta libertad dentro del encrespado mar de la política norteamericana. Y su estrategia queda cada vez más clara: más se dilatan los tiempos para el retorno de Zelaya al sillón que le pertenece, más parece diluirse la posibilidad de su regreso. Es por eso que Cristina, como también Lula y el propio mexicano Calderón, entienden que es preciso actuar ya con "todas las herramientas que se dispongan".
"¿Un grupo de amigos de Honduras que incluya a Estados Unidos?" preguntó a un diplomático argentino. "No podemos anticipar qué formato tendrá porque eso depende del acuerdo de los países de la región".
No hay que olvidar que desde hoy estarán en Asunción la chilena Michel Bachelet, presidenta pro tempore de la Unión Sudamericana (Unasur); el boliviano Evo Morales y los cancilleres de Ecuador, Perú y Colombia. Del lado del Mercosur están: Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Venezuela. De hecho, no faltará nadie aunque no estén tres jefes de Estado, el peruano Alan García, el colombiano Alvaro Uribe y el ecuatoriano Rafael Correa.
Apareció en un video agradeciendo por la sugerencia del público por recomendarle autografiar autos para recaudar más. El gobernador dijo que no le agrada hacer cortes presupuestarios pero que no por eso perderá su sentido del humor.
Tras fracasar la mediación del presidente de Costa Rica, una caravana partirá hoy de la capital nicaragüense con el presidente depuesto, aunque el gobierno de facto de Roberto Micheletti advirtió con que lo detendrá si lo hace.