En los últimos seis años, Ricardo Jaime ha sido el secretario de Transporte que más poder y presupuesto ha manejado desde el retorno de la democracia.
Con sus títulos a cuestas de ingeniero agrimensor y cinturón negro de karate, Jaime ha pasado a la historia como el titular de Transporte que más subsidios tarifarios ha desembolsado a los operadores privados.
Creados a mediados de 2002 para paliar transitoriamente los efectos de la crisis económica, los subsidios se transformaron en una pieza clave que la administración kirchnerista ha utilizado para no aumentar los boletos y los pasajes ferroviarios.
De un promedio mensual de $ 40 millones en 2003, las compensaciones económicas a los colectivos, trenes y subtes que treparon en los últimos meses a algo más de $ 500 millones. A esa suma se agregan otros $1.700 millones que Jaime ha remitido a Aerolíneas Argentinas en los últimos 12 meses para pagar los sueldos y los repuestos.
En materia de inversiones, si bien fracasó con el Tren Bala, en los dos últimos años administró un paquete de obras que superaron los $ 3.000 millones.
La Secretaría de Transporte es uno de los principales organismos oficiales en cuanto a administración de recursos financieros, después de la Anses y la AFIP. CC
Un abogado porteño los acusa de “atentado a la salud pública” por no haber postergado el comicio legislativo por la gripe A, tal como lo había sugerido la ministra de Salud renunciante.
Acordó con los intendentes peronistas un nuevo encuentro para el lunes próximo en el que les anunciaría la renovación ministerial.