domingo, 19 de julio de 2009
Cacho Garay (humorista, amigo, fan)
La intensidad del reencuentro lo absorbe todo, pero el humorista Cacho Garay aún recuerda cuando escuchó cantar a Cristian por primera vez, cuando tenía diez años: “era de este tamaño pero ya tenía un aura especial”, dice. ¿Hay peligro de que la fama modifique eso? Cacho piensa, rebobina y resuelve: “El secreto es no dejar nunca de ser uno mismo; conozco a Cristian, no va a dejar de ser quien es”. Supone, igual, que todavía no tiene idea del alcance que ha logrado.
“Sabe que hay todo Mendoza celebra su triunfo, que mucha gente del país lo ha apoyado, pero no ha visto todavía los seguidores que ya cuenta fuera del país”.
José Luis Ianardi (amigo, mecenas)
“¿Viste cómo era en la Academia y en las galas? Bueno, así ha sido siempre. Cuando yo lo llevaba a cantar por ahí, a los escenarios que iban surgiendo, él se quedaba así, quietito, mirando, hasta parecía tener un perfil bajo. Entonces se subía al escenario y se transformaba completamente”.
José lo llevaba aquí y allá, cuando por ahí escuchaba que a alguien le interesaba algún número musical. Así empezó todo, de la mano de esta suerte de manager local a quien Cristian le envió su primer mensaje, cuando después del claustro le dieron un teléfono.
José recuerda las primeras bandas de Cristian: “al principio formó una agrupación con los primos, se llamaba Aimara, y más tarde creó la banda La Parra”.
Consiente, como todos los que están festejando en Palmira, que nadie mejor que él para ganarse a la gente.