Sábado 26 de mayo de 2012 | 04:59 hs
Esta noche HBO lanza la segunda temporada de "True blood", la serie sobre vampiros de los mismos creadores de "Six feet under".
domingo, 19 de julio de 2009
La magnífica ficción creada por el director y guionista Alan Ball ("Belleza americana" y "Six feet under"), se ha transformado este año en un fenómeno de culto en la televisión por suscripción. Quizá por eso, la franquicia latina del canal productor HBO, achicó el estreno de la segunda temporada a cinco semanas de su aparición en Estados Unidos y Canadá y arranca hoy a las 22.
Basada en las novelas de la escritora Charlaine Harris y ambientada en un pueblo del Sur profundo estadounidense llamado Bon Temps, la serie se centra en la relación romántica y a veces muy complicada entre una camarera de un bar con poderes telepáticos, Sookie Stackhouse (interpretada por la ganadora del Oscar Anna Paquin) y un vampiro recién llegado, de 173 años, Bill Compton (Stephen Moyer).
La pareja debe enfrentar los prejuicios "inter raciales" de una comunidad conservadora mientras que el resto del mundo se acomoda a convivir con los vampiros, criaturas que salieron del closet porque los japoneses han inventado un sustituto sintético de la sangre humana y ya no tienen necesidad de cazar humanos.
En "Nada excepto la sangre", en el episodio que se verá hoy, se desarrollan varias subtramas y se incorporan nuevos personajes ya esbozados al final de la primera temporada, cuando se supo quién era el asesino serial que amenazaba al pueblo.
En este capítulo, los gritos de Sookie y su amiga Tara (Rutina Wesley), vuelven a alarmar a las autoridades: ellas encontraron el cadáver de una mujer con el corazón arrancado. ¿Llegó otro asesino al pueblo? Para los aficionados a los textos de Harris, aparece este año la reina de los vampiros de Louisiana, Sophie-Ann Leclerc, de 500 años de edad (Evan Rachel Wood) y cobrarán más relevancia los miembros de la Iglesia del Sol, los mayores enemigos de los chupasangres, que involucrarán al hermano de Sookie, Jason, interpretado por el sex symbol Ryan Kwanten.
En contrapartida, los vampiros rebeldes inician una venganza por sus amigos asesinados en un linchamiento que enredarán aún más a los personajes alrededor del Bar Merlotte's, el centro geográfico de la trama
Como en la temporada anterior, nada es lo que parece en un mundo donde sus protagonistas luchan por tomar una posición, aceptar o no a los resistidos vampiros, mientras el terror, el humor y el policial se intercambian con escenas de violencia, romanticismo y sexo. Sangre garantizada para rato. Pablo Pereyra