Sábado 26 de mayo de 2012 | 04:54 hs
Se multiplican las opciones lúdicas y de entrenamiento físico que exigen pararse y moverse para jugar o ejercitarse. La diversidad de juegos y programas seduce cada vez a más gente que se anima a la práctica deportiva acompañada de la última tecnología o sin salir de casa. El punto negativo, por ahora, el costo muy alto.
sábado, 18 de julio de 2009
Ponerse el jogging, prender la tele y empezar a sudar no es una práctica novedosa para hacer ejercicio pero definitivamente ha mejorado gracias a los celulares y los videojuegos.
No sabemos si alguien lo vio venir o no, pero ya no hay ámbitos que la era digital no abarque y hoy nuestro personal trainer es una consola de videojuegos que nos pesa, nos mide y nos da ejercicios para tonificar mientras controla nuestro índice de masa corporal o ritmo cardíaco.
Los videojuegos salen al rescate de la opción de ejercicio bajo techo y la tendencia muestra que les va muy bien. Pero antes de seguir hay que dejar algo en claro. No remplazan al ejercicio físico tradicional ni tienen la riqueza de la actividad física al aire libre pero no por eso hay que subestimar las valiosas herramientas que aportan.
Aclarado el punto más polémico, retomamos destacando que la gran ventaja de los juegos es que lograron marcar dos hitos importantes. Por un lado se volvieron interactivos e inalámbricos; por el otro, salieron a combatir la razón principal de su condena: el sedentarismo.
Ejercicios a medida
"Me parece buena la intención para generar movimiento de una práctica que era sedentaria, pero creo que es insuficiente. Necesitaría personalización y planificación pero aín es pronto para criticar. En Mendoza no conozco que alguien lo haya sumado a un gimnasio; hubo una experiencia de hacer spinning con simulaciones de paseos en bicicleta por la montaña, pero no dieron muy buen resultado", explica Rodrigo Flores, propietario del gimnasio ATP en Godoy Cruz.
Muchos miran con recelo las cualidades de las consolas a las que ahora se suman ahora los celulares con acelerómetro, Internet y GPS. Estos smartphones ya vienen con aplicaciones que controlan los kilómetros caminados, proponen recorridos, tiempos y rutinas de ejercicio.
La Nintendo Wii lidera el mercado del ejercicio virtual. Sus juegos, como el Wii Sports y Wii Fit, no sólo ganan fanáticos sino también recomendaciones profesionales como herramientas para mantenerse en forma. Lo mismo les pasa a otras empresas como Apple y Nokia que gracias a la popularidad de sus teléfonos desarrollan aplicaciones para todo tipo de entrenamiento.
"Creo que el problema de los dispositivos de este tipo es que no hay periodización de entrenamiento pero habría que ver cómo evoluciona", añade Flores. Menos cautelosos son los usuarios, que se deshacen en elogios.
"Yo no juego nunca a estas cosas. Los adictos a los jueguitos en mi casa son mis hermanos pero ahora tenemos una Wii y estoy re-enganchada. No es sólo por el ejercicio que hago sino porque son juegos sencillos y siento que compartimos más que con otros juegos porque también son cortos", dice con entusiasmo Daniela (23).
La diversión tiene su precio
Hasta acá todo muy lindo, pero ¿cuánto cuesta el chiche nuevo? "Nosotros tenemos la Wii con tres juegos a elección a 1.990 pesos. Después cada juego sale 16 pesos", explica el encargado de Videomundo. En otros comercios el mismo juego puede llegar a costar entre 2.500 y 2.700 pesos, y los juegos originales alcanzan la friolera de 350 a 450 pesos.
"Yo tengo una chipeada porque si no, no podría jugar a nada. En Argentina los juegos son muy caros", aclara Javier que en su casa, como en muchos hogares, tiene una consola que alguien le trajo de un viaje a Estados Unidos. El costo se reduce así casi 50% aunque para que funcione bien hay que hacerle modificaciones técnicas.
"La Wii tiene juegos donde el mando capta los movimientos y se juega con el cuerpo. Acá está a la venta desde hace más de un año y atrae a mucha gente, especialmente a los padres. Cuando les explicamos de qué se trata, lo llevan para ver si logran que su hijo se levante del sillón. Los fanáticos de los juegos, siempre que haya buenos gráficos, priorizan los juegos tradicionales pero estos también tienen buena gráfica y además son interactivos", explica Alberto, encargado de Videomundo, local especializado en venta de videojuegos y consolas.
Por ahora el mercado local está limitado pero hay alternativas más económicas y casi igual de divertidas. El precursor, y aún en vigencia, juego del baile al estilo "Pump" o "Dance Revolution" -que utiliza una base y uno debe seguir el ritmo de la música para obtener puntos- se vende en las jugueterías por menos de 50 pesos y se conecta directamente al televisor. La misma alfombra para saltar viene también para las consolas y cuesta 80 pesos para PlayStation.
"Lo mejor por ahora lo ofrece la Wii y es más cara que una PlayStation, casi el doble. Pero es más nueva y mejor en muchos aspectos. Podés interactuar con otros jugadores on line. Pronto creo que vendrán más consolas así, como la XBox que saldrá con controles de movimiento de todo el cuerpo", resalta Alberto.
Pero la billetera manda y hasta que los precios no bajen no llegará la popularidad. "Creo que el principal problema es que aún es caro para mucha gente y no es tan masivo. También está más orientado a los adultos. Los chicos de menos de 8 años no se enganchan igual que los adultos aunque viene bien para sacarlos de la Play. Igual que, sobre todo en los chicos, no remplaza el contacto con otra persona. Todo lo que aporta un juego real no lo tiene el virtual", señala Flores.
Por Claudio Barros