Sábado 26 de mayo de 2012 | 04:50 hs
viernes, 17 de julio de 2009
Leandro Hidalgo es un escritor mendocino cultor del microrrelato y uno de los principales exponentes del género en la provincia. Sus trabajos han sido incluidos en numerosas antologías mendocinas y, además, en el libro “Mil y un cuentos de una línea” (Editorial Thule, Barcelona), junto a grandes autores como Bioy Casares y Galeano.
Dirige y coordina, junto a Daniel Potaschner el Ciclo de Lecturas “Elefante”, todos los jueves en el bar Iguanahaní (Paseo Alameda 1945) donde los autores de la provincia leen sus textos al público. Hoy, Leandro nos cuenta sobre su tiempo libre.
- ¿Qué preferís hacer en tus momentos de ocio?
- ¡Planeo lo que voy a hacer cuando se me acaba ese tiempo! (ja!). En verdad trato de despegarme un poco del mambo, del ruido de estar siempre previendo algo, entonces llamo y mando mensajes para que alguien me reciba en su casa o en un café, y me cuente y yo le cuente, y que se nos pasen las horas así, contándonos.
- ¿A qué lugares te gusta ir o recomendarías?
- A mí me sigue gustando el bar, tenemos algunos favoritos donde todavía se puede fumar y conversar, donde la música no está tan fuerte y nos deja hablar, deja intimidad, entonces opinamos de la política, o de la selección argentina, yo más de Maradona, pero mis amigos saben de política.
Hay veces que debatimos largo y nuestras novias nos retan, por ocuparnos íntegramente un sábado por la noche a esos desquicios. Otras veces nos reunimos a jugar al Play Station y nos matamos en esos campeonatos. Yo prefiero que seamos pocos, para verlos realmente y no acostarme sin saber con quién compartí la mesa o la bebida.
- ¿Qué tipo de espectáculos preferís de música y teatro?
- Siempre he ido a escuchar músicas, de todos los estilos, aunque ahora esté un poco ausente de lo que sucede en el panorama de las bandas locales. Trato de asistir cuando toca el “teacher” Mario Galván con su piano, sea tango, progresivo o lo que él haga.
- ¿Cómo decidís empezar a trabajar con microrrelatos? ¿Por qué?
- Comencé a escribir los cuentos con una dinámica distinta, pretendiendo claridad, concisión, brevedad, y fui puliendo esa técnica que pensaba novedosa. Sólo al tiempo después descubrí que el género tenía nombre e historia. A esa altura ya tenía un mapa interesante de relatos.
Después leí que Monterroso decía que tres líneas tachadas valen más que una añadida, y le hice caso.
- ¿Cómo surge la idea del “Ciclo Elefante”?
- Al Ciclo Elefante lo coordino y dirijo junto al escritor Daniel Potaschner, él tiene muchísimo empuje. Surge el proyecto por inspiración de otro anterior que gestaba Mariela Encina en el mismo bar.
Así que le pusimos “Elefante” y enseguida lo empezamos a rodar, allá por febrero de 2008. Hasta hoy, eso se da casi sin tregua, como dice Dani, todos los jueves tenemos a un autor vivo leyendo en vivo, y es también gracias a todos los autores que nos acompañan y apoyan la propuesta.
- Fuiste incluido en una antología argentino-española de ficción breve ¿Cómo se dio esta oportunidad?
- Se dio como se dan las cosas me parece a mí, por capricho de la casualidad. En un congreso de microrrelatos en Buenos Aires le di mi libro de género a un editor que no lo quería ni subir al avión por el peso que supuestamente le provocaba, y al cabo de unos meses me invitó a participar de esa antología que reunía a Galeano, Denevi, Shua, Monterroso, Bioy Casares! Una locura… Daniela Bertranou