Cuenta pendiente. Al polifuncional back le quedaron ganas de participar en algún seleccionado de Seven.
martes, 14 de julio de 2009
Aunque ahora está en boca de todos por su reciente convocatoria a los Jaguares, durante un largo período no se sabía demasiado de él. Muchos han escuchado de sus habilidades y sobradas condiciones, pero son muy pocos los que lo vieron en acción y exhibir sus dotes en el rugby por Mendoza, su tierra natal. Es que este exquisito back emigró muy joven y casi no pudo jugar en la primera división del club que lo formó como jugador.
Se trata de Matías Viazzo (26), un eximio tres cuarto surgido en el Mendoza RC, que se destacó desde juveniles, pero que muy poco pudo lucirse en los escenarios vernáculos. A los 19 años viajó a Francia para internarse en un Centro de Formación, y desde entonces no paró de crecer en el rugby galo, pasando por los certámenes juveniles, el torneo de Ascenso, hasta llegar a la actualidad al exigente Campeonato Top 14 y las ligas europeas de clubes, como la Challenge Cup.
Luego de participar en la Copa Churchill con el segundo seleccionado argentino denominado los Jaguares en Estados Unidos, estuvo de visita en su querida Mendoza y habló con Más Deportes.
Por estos días disfruta de las vacaciones en nuestro país por el receso de certámenes en el Viejo Continente. Y hace tan sólo dos días festejó el primer aniversario de casado en Mar del Plata, la ciudad de su mujer.
Un largo período en el olvido
Matías Viazzo era una de las grandes promesas del deporte ovalado de nuestra provincia, y confirmó su condición, pero pocos pudieron observarlo, porque en 2002 fue a La Rochelle.
En principio, sólo iba a permanecer 8 meses, pero cumplido ese período en el Centro de Formación, le ofrecieron un contrato por dos temporadas. “Iba a viajar con Gastón Graco y Juan Manuel Leguizamón; al final ellos no pudieron ir, así que dudé un poco, pero me la jugué, no tenía nada que perder”, recordó el centro.
“Poroto” (como lo llaman sus amigos) fue invitado por sus destacadas actuaciones en Los Pumitas (2001/2002) y durante los primeros años en Francia, también lo convocaron a Los Pumas M-21 (2003/04); pero desde entonces nunca más volvieron a citarlo. Durante cinco años no lo llamaron a ningún combinado nacional, hasta la reciente Copa Churchill.
“En ese momento, cuando me fui, había muy pocos argentinos afuera, sólo había Pumas en Francia, pero no mucho más. Muchos me decían: ‘te fuiste muy chico, y quizá por eso te perdieron el rastro’. Pero yo no me arrepiento de la decisión que tomé, por todo lo que viví y porque aprendí mucho”, opinó.
A lo que agregó: “Si me hubiese quedado acá, quizá jugaba un Campeonato Argentino y tal vez me llamaban a un equipo de seven u otro seleccionado, pero eso no lo hubiese sabido nunca”.
“Nunca hubo contacto y tampoco me tentaron para jugar en Italia u otro seleccionado. Creo que el hecho de no jugaba en Top 14, influyó mucho. Luego coincidió con que empecé a jugar en Bourgoin y desde la UAR pusieron veedores al término del Mundial 2007; entonces yo sabía que si jugaba bien, podía tener alguna oportunidad”, narró Viazzo.
Nuevo llamado
“La nueva convocatoria realmente me puso muy contento. La Churchill Cup fue una experiencia buenísima, porque todos me integraron a un grupo que ya estaba formado. Además de lo humano, en lo deportivo estuvo bueno, porque terminé jugando todos los partidos de titular”, manifestó.
El futuro
“Uno siempre quiere llegar a más. Obviamente que tengo expectativas, como las tenía de chico, de jugar en Los Pumas y mucho más un Mundial, pero primero tengo que ganarme un lugar en los Jaguares. Ya entré a este equipo, así que ahora quiero quedarme. Hay objetivos más cercanos, si se cumplen, recién ahí voy a soñar con el Mundial”, finalizó.