-¿Por qué la gente quitó apoyo a su gobierno?
-En este año y medio hemos trabajado mucho. Si la gente no lo advirtió es porque entonces en muchas cosas fallamos nosotros. Si fuera comparativo de gobiernos, podría demostrar que hemos trabajado mucho. Pero si esto no llegó a la gente, todo el esfuerzo y el trabajo aunque sea mucho no alcanzó.
Por lo tanto hay que tener un cambio de actitud para recuperar el diálogo con el mendocino común y con los actores sociales. La sociedad no se conforma con que hagamos, sino que también pide que la escuchemos. Acá es bueno aplicar la naturaleza humana que nos ha dado dos oídos y una sola boca. A partir de eso hay que imprimir una forma de gobernar diferente.
-¿Ya terminó la etapa de reflexión post electoral?
-Me puse a reflexionar el día de las elecciones. He reflexionado, estoy reflexionando y voy a seguir reflexionando hasta el último día de mi mandato, entendiendo que lo importante es que hay que transitar un nuevo camino que tiene que tener pilares fundamentales: diálogo, consenso, reflexión, mucha acción, mucho contacto con la gente. Ésta es la mejor manera de escuchar el mensaje de las urnas.
-¿De qué manera va a reacomodar su gobierno?
-Hay que reorientar políticas porque comienzan a reaparecer dos enemigos que, si bien no considerábamos totalmente vencidos, estaban desapareciendo: la pobreza y el desempleo.
-¿Qué hay del cambio de gabinete?
-Aquél que crea que sólo con los cambios de personas o de estructuras se resuelven los problemas, se equivoca. Lo que hay que cambiar son las actitudes. Yo priorizo el cambio de actitud al cambio de personas. El Gobierno y la sociedad necesitamos mutuamente reencontrarnos porque tenemos dos años y medio más de camino conjunto. Acá no podemos separarnos.
Los dos maduramente debemos reencauzar la relación en una etapa cuando sin lugar a duda tendremos que poner el foco en los que más van a sufrir esta crisis, que son los sectores más vulnerables, que no siempre son los más pobres: pueden ser los niños o los ancianos o los desempleados.
- ¿No habrá cambio de nombres entonces en el gabinete?
-Yo voy a hacer todo lo que implique tener un gobierno que sirva a los mendocinos. Esto incluye que cuando haya que cambiar actitudes, hombres o estructuras lo vamos a hacer. Pero el problema no se resuelve sólo con cambios de hombres o de estructuras sino fundamentalmente de actitudes.
-¿Algún intendente le pidió un nombre en particular?
-No ninguno. Los funcionarios los puse yo, no los puso ningún intendente, independientemente de que yo en algún momento pueda haber pedido a algún intendente que facilite la incorporación de alguno de sus colaboradores. Sería como que yo pretendiera nombrarle funcionarios a algún intendente en su municipio.
-¿Sigue Cazabán?
-Así como no niego mi responsabilidad, tampoco delego mis facultades. Yo soy el que elige quiénes y hasta cuándo me acompañan.
- En Salud ¿es conveniente cambiar en medio de la crisis?
- No, no es conveniente.
- ¿Y los funcionarios que se fueron de viaje?
-Deben ir a la Legislatura y dar las razones más allá de que sean entendibles.
- ¿Por qué no ha presentado aún los cambios en el gabinete?
-Cuando uno está inmerso en una crisis tan profunda y con tantas plagas, uno debe evitar correr el riesgo de los grandes anuncios y las grandes expectativas. Hoy más que los dichos tenemos que hablar con los hechos y no creer que un cambio de personas implica la solución. Es tan malo el no hacer nada como el salir corriendo queriendo cambiarlo todo.
- ¿No se corre el riesgo de que parezca un gobierno que no produce hechos tras las elecciones?
-Esto sería un análisis muy pequeño.
Llegó a la política de la mano de José Luis Manzano, con quien es socio en varios medios de comunicación. También se los vincula en ciertos emprendimientos energéticos. Los consejos del “Chupete” para ganar las elecciones.
El Gobernador analizó el resultado electoral. Dijo que escuchará más, pero no aceptará imposiciones de nadie. Cobos y la necesidad de sostener la gobernabilidad.