Odin, un raro ejemplar de tigre de Bengala blanco, nada en busca de su comida en un estanque de paredes transparentes de El Templo de los Tigres, un parque natural de Vallejo, California, EEUU. Sólo quedan unos 210 tigres blancos en el mundo, la mayoría en cautiverio.
En su estado salvaje, pueden alcanzar los 315 kilos y unos 3 metros de largo de la cabeza a las patas traseras extendidas. A diferencia del resto de los felinos, les gusta el agua y son buenos nadadores.
Científicos estadounidenses advirtieron que el fenómeno que afecta las pautas climáticas está dando señales de vida en el Pacífico ecuatorial oriental. En una franja oceánica, la temperatura del agua subió 1º centígrado. En este caso, la ciencia puede ayudar a mitigar el efecto de los desastres naturales.