Suiza sale en defensa de su secreto bancario

El país advirtió que si bien está dispuesto a compartir información, esto se hará sólo a partir de una demanda concreta y justificada.

domingo, 12 de julio de 2009

Zurich, Suiza. Pese a haber flexibilizado su secreto bancario, Suiza está lejos de haber abandonado esta especificidad, que protege celosamente los datos bancarios.

Plegándose a la fuerte presión internacional, las autoridades suizas anunciaron en marzo que se ajustarían a las normas de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) en materia de intercambio de información fiscal.

Suiza advirtió sin embargo que la comunicación de datos bancarios sólo se haría "caso por caso" y a partir de una "demanda concreta y justificada" por parte de autoridades extranjeras, una restricción precisada en cada revisión de convención bilateral de doble imposición.

Hasta el momento, Suiza ha negociado convenciones revisadas de doble imposición con diez países: Gran Bretaña, Polonia, Dinamarca, Luxemburgo, Noruega, Francia, México, Estados Unidos, Japón y Holanda.

De aquí a fines de año, Berna quiere firmar doce acuerdos, que se ajusten a las normas de la OCDE sobre fiscalidad, para salir de su lista "gris" de paraísos fiscales.

"No hay cambios en la ley suiza", precisa el portavoz de la Asociación Suiza de Banqueros (ASB).

"Lo único que ha cambiado es que la ayuda recíproca administrativa, que sólo se acordaba en caso de fraude fiscal (falsificación de documentos, ndlr), ahora también se acuerda en caso de evasión", es decir cuando se no se declaran impuestos, añade el portavoz. La distinción, sin embargo, no afecta a los ciudadanos suizos.

La transmisión de 52.000 nombres de titulares estadounidenses de cuentas, reclamada al banco suizo UBS por la Justicia norteamericana, no está contemplada por la convención bilateral de doble imposición, recientemente revisada, advierte un responsable de la administración federal suiza.

Otro problema es que las autoridades estadounidenses no se están ajustando al mecanismo de ayuda administrativa recíproca, al dirigir su reclamación directamente a UBS y no a la administración suiza.

El portavoz de la ASB explica que Estados Unidos está exigiendo los nombres de todos los clientes estadounidenses de UBS para verificar una eventual infracción de la legislación, cuando el derecho suizo prevé lo contrario.

Así, las autoridades estadounidenses deberían "presentar el nombre de la persona sospechosa, el nombre de un banco y la prueba de la infracción", precisa el portavoz.

Otro detalle importante es que aunque Suiza y Estados Unidos han firmado recientemente una convención revisada de doble imposición, ésta tiene aún que ser aprobada por el Parlamento suizo antes de entrar en vigor.

En el banco suizo UBS, por ejemplo, las retiradas de capitales se elevaron en el primer trimestre del año a 14.900 millones de francos suizos (13.600 millones de dólares), tras unas voluminosas retiradas de 85.800 millones de francos (78.700 millones de dólares) en el último trimestre de 2008.

UBS, que en 2008 fue destronado como número uno mundial de la gestión de fortuna por el estadounidense Bank of America, está ahora muy interesado en cerrar rápido el litigio en EEUU. Agencia AFP

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