Las mentiras tienen patas cortas. Y el refrán no hace excepciones. Una "cuarentena voluntaria" o aislamiento parece ser un buen argumento para tener unos días de intimidad.
Justamente eso fue lo que se le ocurrió inventar a la presidenta de Filipinas, Gloria Macapagal Arroyo, para poder operarse el busto y aplicarse una depilación láser sin tener que rendirle cuenta alguna a los paparazzi.
En medio de la psicosis mundial por la expansión de la gripe A, se suponía que nadie iba a notarlo. Cuestión que ahora, ya destapada la olla, la credibilidad de la mandataria está más debilitada que nunca, tras descubrirse que esa "cuarentena voluntaria" a la que sometió la semana pasada para contribuir a la no propagación de la Influenza A, era en realidad una verdad "a medias" para esconder su operación de implantes mamarios.
El embrollo sobre las prótesis mamarias presidenciales comenzó el 29 de junio con una nota enviada a la prensa, en la que se ensalzaba el "ejemplo de responsabilidad social" ofrecido por Arroyo al aislarse de motu propio en un lujoso hospital de la capital tras una gira por el extranjero.
Mayara Rodrigues Tavares es brasilera, tiene 17 años, y participó de la Cumbre del G8 como representante de Unicef. Una foto mostró al presidente de EE.UU. con los ojos perdidos detrás de ella. Ahora, un video pone en duda las intenciones del mandatario norteamericano.
La reunión, primera entre el Pontífice y el nuevo jefe de la Casa Blanca, fue protocolar y no hay ningún indicio de que Obama prometiera cambiar su postura abortista.