viernes, 10 de julio de 2009
A un año de comenzar sus actividades, el grupo Chimbolo fue rechazado desde lo institucional, -su proyecto no le interesó al Museo de Arte Moderno, por ejemplo-, lo que estimuló la independencia de los cuatro componentes originales: Dani Pérez, Pilar Bosia, Diego Stigliano y Verónica Vargas.
Por un lado, Dani Pérez estudió en la Facultad de Arte de la UNCuyo. A sus obras como dibujante, grabador y pintor, se sumó un primer premio compartido con Verónica Vargas en el certamen de arte local Prunus, creado por la empresa Alco Canale. La dupla ganó con su obra "Los fusilamientos del 3 de mayo".
Luego, Dani y Verónica llamaron la atención con una intervención callejera en el evento multicultural "20 a 20 por la ciudad", donde mudaron sus propios muebles para armar una casa imaginaria y vivir en ella 24 horas.
Cabe destacar que Verónica Vargas es profesora de Artes Plásticas, egresada de la Facultad de Artes y Diseño de la UNCuyo y sus obras en colecciones privadas se esparcen por Israel, México, Colombia y Alemania y ha ganado varios premios y distinciones a nivel nacional.
Por otro lado, el diseñador gráfico, ilustrador y artistas plástico porteño Diego Stigliano, mudado a nuestra provincia, acumula experiencia en trabajos para empresas como Clarín, Billiken, Nestlé y en innumerables editoriales nacionales. Se educó con Eduardo Médici, la escuela de Sábat y Carlos Garaycochea y realizó exposiciones individuales y colectivas desde 1995, en prestigiosos salones como el Malba y el Centro Cultural Recoleta.
Finalmente, la tupungatina Pilar Bosia, explora objetos encontrados en muestras provinciales y nacionales desde 2002. Entre sus exposiciones más destacadas está "Esclavos", de 2007, una serie gigantografías digitales en el Mmamm. Hace tres años fue elegida para el "Cow Parade Buenos Aires 2006", donde pintó una de las 150 vacas de fibra de vidrio, en tamaño natural, que fueron exhibidas en las calles, parques y otros espacios públicos de Puerto Madero.
Los cuatro curadores que fundaron el recién llegado arte chimbolo, coincidieron desde el principio en explorar ese cambio difuso y particularmente desequilibrado entre la dualidad de dos artes históricamente confrontadas a lo largo de la evolución de las teorías académicas del arte. Lo que Umberto Eco llamó "Apocalípticos e integrados". Ellos no han tomado tan en serio esa discusión, más bien la disfrutan sin prejuicios.
"El aporte humorístico es fundamental en este concepto porque moviliza el entusiasmo para el trabajo en equipo y a su vez le da carácter festivo para transformar la ceremonia de una muestra artística en una fiesta bailable", confiesan.