El medio delantero Reinaldo García (izq) fue la vertiente desde la cual se gestó el ataque argentino. Gentileza / Mundial de vigo 2009
viernes, 10 de julio de 2009La Selección Argentina sigue avanzando camino a la corona del 39° campeonato Mundial de hockey sobre patines que se está disputando en la ciudad de Vigo, España.
En cuartos de final, el elenco albiceleste dejó en el camino a Italia (3-2) y hoy enfrentará a Brasil por semifinales (16.30 transmite Canal 7, la Televisión Pública). Por la otra llave lo harán España y Portugal.
En el choque de potencias (con aires de clásico), celebrados en el Instituto Ferial de Vigo (Ifevi), el equipo dirigido por el sanjuanino José Martinazzo estiró su paternidad sobre los itálicos.
Argentina se hizo fuerte desde el arranque del primer tiempo y solventó su dominio con un gol del delantero Pablo Álvarez (máximo artillero del torneo con 14 tantos).
El sanjuanino que juega para el Liceo, en España, abrió la cuenta a los 5’56” al resolver una jugada colectiva. La conquista llegó tras su irrupción en el corazón del área, marcado fuertemente por Zen, el delantero recibió un pase de Emanuel García, que pareció por detrás del arco defendido por Giovani Fontana, para que Álvarez, con una lucida maniobra personal se diera vuelta y antes de llegar al suelo remató al palo derecho del arquero europeo.
De allí en más, el elenco albiceleste se afianzó en la pista a fuerza de un hockey demasiado táctico -provocado por la continua rotación de la bocha-. Dentro de ese panorama, Argentina justificó la ventaja con la riqueza individual de sus jugadores y por el peligro que representó su goleador para los defensores adversarios.
El propio Álvarez, a principios del complemento volvió a desnivelar y el triunfo albiceleste parecía encaminado. Más aún cuando Carlos Nicolía anotó el tercer tanto (a los 7’46”) y el partido parecía estar cerrado.
Pero una jugada puede provocar la resucitación de un elenco y esto aconteció con la siempre peligrosa Italia, porque con un tiro de media distancia de Doménico Illuzzi, encontró el descuento. Casi inmediatamente, los hombres de la península itálica volvieron a marcar por medio de Massimo Tataranni, que capitalizó el rebote de un penal que ejecutó.
De cara al final, Italia presionó buscando la igualdad, que estuvo cerca de conseguir, pero el grito a Tataranni esta vez se le atragantó porque Kennan atajó el penal y su repique. Argentina, al límite, apareció para resguardar el triunfo.