Familiares de los pasajeros lloran tras conocer la tragedia, La Courneuve, en las afueras de París. AP y AFP
Una nena de 14 años sobrevivió el accidente de un Airbus de la aerolínea Yemenia, con 153 personas a bordo, que cayó al mar ayer a la madrugada cerca de África por causas desconocidas, aunque Francia puso en duda el buen estado del aparato.
El A310 de la compañía yemení embarcó sus pasajeros en Saná, la capital de Yemen, con destino a Moroni, con escala en Yibuti.
Según las autoridades francesas, 45 comorenses y 66 franceses embarcaron en París y en Marsella antes de cambiar de avión en Sanaa.
La joven de 14 años llegó al hospital El Maaruf y “su estado no es preocupante”, indicó por teléfono la portavoz de la Medialuna Roja de las Comores, Ramulati Ben Ali.
Según ella se trata de la única superviviente encontrada de momento por los equipos de rescate.
Anteriormente, varios responsables médicos de Comores indicaron que se trataba de un niño de 5 años, quien había sido encontrado “flotando en el agua”.
La polémica entre París, Bruselas y Sanaa subió durante el día sobre el mantenimiento del aparato de Yemenia, de 19 años de antigüedad. El A310-300 de la aerolínea fue “excluido” del suelo francés “hace unos años (...) porque estimamos que presentaba irregularidades en sus equipos”, indicó el Secretario de Estado francés para el Transporte, Dominique Bussereau ante la Asamblea Nacional.
“¿Podemos llevar en condiciones normales a pasajeros a partir del territorio francés y luego meterlos en un avión que no garantice su seguridad?”, preguntó.
Sin embargo, el ministro yemení de Transporte, Khaled al Wazir, aseguró que el avión no tenía ningún problema técnico particular. Fue revisado en mayo de este año y cubría rutas a Europa.
Hace una semana realizó un vuelo a Londres”, indicó.
Fundada en 1961, la aerolínea Yemenia no había tenido en los últimos años ningún incidente importante, pese a que se trata de la compañía de bandera de uno de los países más pobres del planeta.
Bruselas quiere el establecimiento de unas normas mundiales para el transporte aéreo y va a evaluar las necesidades de las aerolíneas no europeas, anunció ayer a la noche el comisario de transportes, Antonio Tajani, tras el accidente.
Restos de la aeronave
Durante la mañana, un avión localizó la carlinga del aparato, restos de la aeronave y manchas de carburante a unos kilómetros de las costas.
“Se han visto cadáveres flotando y se ha recuperado una capa de carburante a unas 16 a 17 millas (unos 29 kilómetros) de Moroni”, indicó un alto responsable de Aviación Civil en Yemen, Mohamad Abdel Kader, sin poder dar más detalles sobre las causas del accidente.
“El contacto con el vuelo 626 de Yemenia, que partió el lunes a las 21.45 (18H45 GMT) se perdió el martes a la 1.51 (22H51 GMT del lunes)” explicó. “Las condiciones meteorológicas eran malas, con vientos de 61 nudos” (unos 110 km/h), añadió.
Según testigos, en el aeropuerto de Moroni, el avión descendió para tratar de aterrizar sin éxito, antes de volver a ascender y desaparecer.
“He visto el avión acercarse y volver a irse, no he entendido nada”, explicó el antiguo ministro comorense de Defensa, Humed Msaidie, tras ser interrogado en el aeropuerto al que se desplazó para recoger a una pariente.
Un empleado de la aerolínea Yemenia Air dijo que la mayoría de los pasajeros son inmigrantes de Comoras en tránsito en París. Las Comoras están conformadas por tres islas volcánicas, Gran Comora, Anjouan y Moheli, en el canal de Mozambique, 300 kilómetros al noroeste de Madagascar y a una distancia similar al este del continente africano.
Algunos testigos presentes en el aeropuerto de Moroni en el momento del accidente dijeron que el aparato se estrelló después de haber fallado en la fase de aterrizaje.
“Estaba a unos 50 metros del suelo, cerca de la pista, y en lugar de seguir la carrera de aterrizaje, se desvió, se salió de pista y tomó una dirección anómala hacia el mar”, declaró un agente de la policía aérea, que pidió ser mantenido en el anonimato.
Por sus circunstancias, el accidente recuerda a la tragedia del vuelo 447 de Air France, que el 1º de junio pasado desapareció en el océano Atlántico con 228 personas a bordo cuando volaba de Río de Janeiro a París, por causas aún no determinadas. En ese caso se trató de un Airbus 330. Agencia AFP
La muchacha de 14 años relató el momento de la caída del Airbus en el océano Indico. Dudas sobre el hallazgo de las cajas negras.
Llegará mañana acompañado por Cristina Kirchner y otros mandatarios. La ONU demandó su restitución.