El argentino detenido. Tiene 24 años. (Diario El Mercurio)
Noventa días de investigación le permitió a la Brigada Antinarcóticos de la Policía de Investigaciones de Chile, desbaratar una importante organización que transportaba y comercializaba pastillas de éxtasis, LSD, marihuana y cocaína, principalmente en los sectores sociales altos de Santiago.
Entre los aprehendidos figura un argentino, que además de "liderar la organización" -según la policía- era el encargado de comprar y transportar la mercadería desde Mendoza, lo que en la jerga se conoce comúnmente como "mula".
Fue durante el último viaje, la semana pasada, cuando el joven fue detenido en el momento en que se bajaba de un ómnibus que había partido de la terminal de Guaymallén y tenía como destino final la estación de ómnibus de la capital trasandina.
El argentino fue identificado como Cristian Martín Castellani Gianoni, de 24 años, con domicilio en Santiago de Chile.
El argentino, ahora detenido en Chile, nació en Buenos Aires, el 22 de enero de 1985, y registra domicilio en Santiago. En su declaración original, habló de la intención de estudiar en una escuela de modelaje. "Algo que a nosotros, por ahora, no nos consta", aseguró, desde su oficina, Pedro Rosseau, jefe nacional de la brigada chilena.
También tenían cocaína
El uniformado a aseguró a Los Andes, que el procedimiento fue el "resultado de una investigación que comenzó con denuncias anónimas, que llevaron a los investigadores a profundizar el tema, hasta que se tuvo la certeza de estar ante una banda".
Tras la detención de Castellani Gianoni, se logró decomisar 470 pastillas de éxtasis, 105 de LSD, además de drogas más comunes como marihuana y cocaína, en una cantidad no determinada. El precio internacional de lo secuestrado ronda los 24 mil dólares, según el propio jefe policial.
Castellani fue procesado por tráfico de drogas, por el Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago, quien ordenó su alojamiento provisorio en el Centro de Detención N° 1 de Santiago, ubicado en los fondos de la Penitenciaria nacional.
En la misma audiencia también fueron imputados el Dj español, David Hernando Sánz (25), y otros tres jóvenes -todos chilenos- e identificados como Angélica Ugalde Salazar (26), Elizabeth Vásquez Shute (23) y Matías Moreno Ampuero ( 23), todos con detención preventiva.
Según la investigación, eran estudiantes universitarios y encargados de colocar la droga en diferentes fiestas electrónicas y "after hours" del sector oriente (la zona más elegante) y el centro de la capital chilena. El procedimiento sirvió además para que la policía incautara tres vehículos (un Subaru y dos Peugeot) y cerca de 2 millones de pesos chilenos.
Agua bendita
Este operativo, uno de los más importante de los últimos tiempos, en este tipo de droga fue bautizado como "Agua bendita". La explicación está alejada de toda referencia religiosa: la ingesta de este tipo de drogas (conocidas como "de diseño") provoca la ausencia de sed y, en caso de descuido, la deshidratación.
Por eso una botella de agua cuesta -en esos lugares- mucho más que un trago de alcohol. De ahí el nombre de "agua bendita" que se le puso y que ahora en más identificará la causa.
Es una docente de 25 años que trabaja en una guardería frente a un loteo en construcción. El hecho ocurrió esta mañana. Indignación de los vecinos.