El Congreso que viene

El kircherismo perdió la mayoría propia en Diputados y Senadores

Deberá buscar aliados para poder imponer condiciones en las dos cámaras. Crecieron el Acuerdo Cívico y la Unión Pro

lunes, 29 de junio de 2009

Buenos Aires. En el reparto de bancas, el golpe para el Gobierno fue mayor al que se esperaba. Cuando Cristina Kirchner inició su gestión, hace poco más de 18 meses, le sobraban más de 30 diputados para formar quórum.

En la batalla contra el campo perdió fieles, pero seguía manteniendo mayoría ajustada apelando a los aliados incondicionales. Con el resultado de ayer, el oficialismo pasó a ser primera minoría. Y para obtener mayorías si quiere imponer los proyectos del oficialismo, no le alcanzará con el voto de fuerzas afines. Se verá obligado a negociar. Verbo que no suele conjugar.

La oposición salió fortalecida. Los sectores que se repartieron los laureles fueron las fuerzas que integraron el Acuerdo Cívico y las que confluyen en Unión-Pro. Los "cívicos" se erigieron en el sector de mayor crecimiento -abarcando desde el panradicalismo a sus aliados del socialismo y el juecismo- a partir del peso electoral que mostraron en el interior. Macristas y peronistas disidentes provocaron el mayor impacto en las vidrieras electorales de la Capital y provincia de Buenos Aires.

La nueva composición del Parlamento tendrá vigencia a partir del 10 de diciembre, cuando asuman los electos ayer. Pero se descuenta que el efecto del retroceso kirchnerista habrá de generar un revulsivo en el bloque oficialista desde ahora.

Y tendrá seguramente que barajar y dar de nuevo a la hora de reunir mayorías para avanzar con los proyectos que el Gobierno necesite sacar en los próximos seis meses. Entre ellos el Presupuesto de 2010.

De asumir la banca en diciembre, como prometió en la campaña, el ex presidente Néstor Kirchner tendrá que remar cuesta arriba para disciplinar a su tropa y encontrar los aliados disponibles para apuntalar la gestión de su esposa. Para aceptar una negociación parlamentaria, seguramente la oposición esperará que la presidenta Cristina Kirchner emita gestos conciliadores que demuestren un cambio en el estilo de gobierno.

Si el oficialismo consigue aglutinar a su propia tropa, incluyendo a los aliados que hasta ahora lo acompañaron -tarea que le será cada vez más compleja-, todavía le faltarán más de una docena de votos para conseguir la mayoría necesaria para imponer sus proyectos.
 
La mirada estará puesta en sectores del PJ disidente y del centroizquierda, que también avanzó algunos casilleros de la mano de Fernando Solanas en Capital y de Martín Sabbatella en la Provincia.

En su lista, Kirchner agrupó a varios diputados del núcleo duro oficialista. Unos consiguieron la reelección, como Diana Conti, Carlos Kunkel y Carlos "Cuto" Moreno, además del moyanista Héctor Recalde. Otros quedaron en el camino por la magra cosecha, entre ellos Dante Dovena y Edgardo Depetris. Serán bajas sensibles porque varios gobernadores que venían mostrando autonomía del estilo K ganaron peso y tratarán de imponer sus condiciones.

El jefe del bloque de diputados oficialistas, el santafesino Agustín Rossi, renovaba su banca con lo justo. En cambio, el titular de la bancada radical, el cordobés Oscar Aguad, lo conseguía por amplio margen.
 
El nuevo Congreso tendrá a notables que vuelven después de una pausa en el llano, como Elisa Carrió y Solanas. También tendrá caras nuevas aunque de nombres conocidos, como Nacha Guevara, Claudia Rucci y Ricardo Gil Lavedra. También estará la ex vicejefa del Gobierno porteña, Gabriela Michetti. Compartirá banca con dos referentes del PJ disidente que sacan pecho tras la elección: Francisco de Narváez y Felipe Solá.

En el Senado

El bloque oficialista de Senadores perdió su mayoría propia en la Cámara alta y su representación quedó en 36 legisladores, uno menos del quórum de 37, que desde hacía varias elecciones había superado con holgura.

El oficialismo puso en juego 12 de las 24 bancas que se renovaban en ocho provincias y sólo pudo conseguir el regreso de ocho dirigentes, con lo que tendrá a partir del 10 de diciembre, 36 representantes. Curiosamente ése fue el número de senadores que pudo sentar durante el debate de las retenciones móviles, el 17 de julio del año pasado y perdió esa misma noche por el voto "no positivo" de Julio Cobos.

Del total de senadores que cumplirán su mandato en diciembre, 12 integran el bloque kirchnerista, 6 el radical, 2 son justicialistas disidentes (Santa Fe), dos bussistas tucumanos; uno, socialista santafesino y otro juecista, de Córdoba.

Tras las elecciones parlamentarias, jurarán sus bancas, ocho oficialistas, 12 nuevos integrantes de la Coalición Cívica y Social (de UCR, Coalición Cívica, socialista, cobistas y juecistas) y los dos justicialistas disidentes de Santa Fe.
 
Pasada la medianoche, el kirchnerismo de Córdoba cosechaba menos de 10 por ciento de los sufragios y dejaba las bancas en manos de la lista del Frente Cívico, que lidera Luis Juez junto a Norma Morandini, y en segundo lugar se ubicaba el justicialista opositor Eduardo Mondino.

La provincia que concentraba las principales expectativas era Santa Fe, donde los cómputos del 60 por ciento de los votos no arrojaban un vencedor claro entre las fórmulas Carlos Reutemann-Roxana Latorre y los progresistas Rubén Giustiniani y María Migno.

En Corrientes, donde el oficialismo renovaba dos legisladores, el kirchnerismo partió en punta en los cómputos provisorios, pero enseguida fue superado por el Frente de Todos, del gobernador cobista Arturo Colombi, y el Acuerdo Cívico y Social, de su primo Ricardo, ligado a la estrategia nacional de la UCR.

En Catamarca y en Chubut, los senadores elegidos repitieron el número de legisladores que cada uno puso en juego. En territorio patagónico, ingresarán dos justicialistas ligados al gobernador Mario Das Neves, y un radical, mientras en Catamarca llegarán al recinto dos radicales del Frente Cívico junto a la kirchnerista Lucía Corpacci que irá al bloque oficial.

Tucumán fue el único distrito que dio beneficios a la bancada de Miguel Pichetto, ya que el 10 de diciembre jurarán 2 senadores, cuando la representación actual era de un representante, mientras el tercer senadores será de la Coalición Cívica.

En La Pampa, el justicialismo volvió a triunfar en una lucha muy pareja con el radicalismo, y sumará dos representantes, cuyo destino final todavía está abierta, porque sus candidatos, Carlos Verna y María Higonet, desarrollaron una campaña de corte antikirchnerista. CC y DyN

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