sábado, 27 de junio de 2009
El presidente de Honduras, Manuel Zelaya, es un terrateniente ligado a sectores conservadores, educado en exclusivos colegios religiosos, que giró a la izquierda una vez en el poder al incorporar a su país a la Alternativa Bolivariana de las Américas (AL BA).
Pero el mandatario también es un convencido adalid de la lucha contra la pobreza, la corrupción y la violencia estructural de las maras (bandas juveniles violentas).
Manuel Zelaya Rosales, o Mel (apócope de su nombre), como es conocido familiarmente, ostenta la presidencia de Honduras desde el 27 de enero de 2006 con una impecable hoja de servicios, hasta que viajó a Cuba y pidió excusas en nombre de su país por haber participado de acciones contra la Revolución Cubana.