El presidente de Honduras, Manuel Zelaya, es un terrateniente ligado a sectores conservadores, educado en exclusivos colegios religiosos, que giró a la izquierda una vez en el poder al incorporar a su país a la Alternativa Bolivariana de las Américas (AL BA).
Pero el mandatario también es un convencido adalid de la lucha contra la pobreza, la corrupción y la violencia estructural de las maras (bandas juveniles violentas).
Manuel Zelaya Rosales, o Mel (apócope de su nombre), como es conocido familiarmente, ostenta la presidencia de Honduras desde el 27 de enero de 2006 con una impecable hoja de servicios, hasta que viajó a Cuba y pidió excusas en nombre de su país por haber participado de acciones contra la Revolución Cubana.
Mañana se realizan las internas que definirán al sucesor de Tabaré Vázquez el 25 de octubre. Mujica y Lacalle son los favoritos.