Jazmín Jiménez, militante del Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS) desde hace cinco años y candidata a diputada nacional, actualmente es docente en educación media y cursa la carrera de Sociología. Es, además, la más joven de las postulantes a este cargo: tiene 27 años.
Para el ámbito legislativo, las propuestas prioritarias de Jiménez giran en torno de la situación de crisis que se está produciendo en el mundo entero y en el país. “Creemos que la crisis la tienen que pagar quienes la produjeron: empresarios, banqueros o terratenientes, pero no los trabajadores”, señaló.
Frente a esta situación propone una serie de medidas como la prohibición de los despidos en las empresas y un salario equivalente a la canasta familiar que se actualice con la inflación.
“Cuando las fábricas cierran, los trabajadores deben tomarlas en sus manos y, bajo su control, ponerlas a producir”, sostuvo.
Otra de las propuestas tiene que ver con el monopolio del comercio exterior. Jiménez sostiene que éste debe nacionalizarse y que los fondos que se obtengan se destinen a aumentar los presupuestos de educación y de salud “que están relegados”.
También propone que se deje de pagar la deuda externa a organismos internacionales de crédito, que considera ilegítimas.
Por otra parte, aspira a que se termine con las leyes de flexibilización laboral.
En relación con los derechos de las mujeres, señala que “debe existir el derecho al aborto”, legal y gratuito. “Tal como están las cosas mueren más de 400 mujeres al año en la Argentina, lo que implica un problema muy grave de la salud pública que éste, como los gobiernos anteriores, se ha negado a tratar. De igual manera, deben sancionarse leyes efectivas contra la violencia que sufren las mujeres en el país”, expresó. / LS
El domingo pasado, la revista Rumbos fue retirada de la edición de este diario y nadie se ha hecho cargo. Reproducimos el artículo que la gente no pudo leer.
Justifica el fin de la Concertación y asegura que, a pesar de que lo echaron, va a ser radical toda la vida. Cree en la necesidad de equilibrar el Congreso y lanza: “Si Jaque nos escucha, nos vota”.