Algunos gobiernos como el de Brasil, Chile, EEUU y los de los países europeos no han ocultado el estado de la economía ni las cifras.
Sin embargo en Argentina "la intervención del Ejecutivo argentino sobre el Indec desde enero de 2007 fue determinante ya que se envió una señal que disminuyó el grado de confiabilidad sobre el país", señala Mauricio Claverí de la consultora Abeceb.com. "Así, -continuó- en el mediano y largo plazo hubo una pérdida de confianza que se tradujo en los números de crecimiento, inversión y empleo".
"En Argentina -dijo- estamos desorientados. No sabemos qué está pasando realmente con la economía, no confiamos y, lo que es peor, cada uno (por los consultores privados) tiene su propio número y cálculo económico".
Esto ha provocado la caída del consumo, las inversiones y la expectativa positiva sobre el rumbo económico. Por otro lado, Martini explicó esta situación al sostener que la fuga de capitales argentinos hacia la banca uruguaya (como en los años 90' y en el 2002) fue muy alta. Según este Gobierno los depósitos bancarios de los no residentes alcanza el 38%.
El analista mendocino Sícoli manifestó que "los datos económicos han sido utilizados con fines políticos. La gente necesita saber los datos para tomar decisiones de negocio. El Gobierno trata de vender un modelo heterodoxo y estamos en épocas de mostrar los resultados, por eso tienen que mentir".
Pese a la manipulación de los índices oficiales, que muestran todo lo contrario, economistas consultados son unánimes: la economía del país se contrae desde fines de 2008. El caso de Brasil.