Ha muerto ayer Leopoldo Presas, pintor. Nada podría definirlo mejor que esa práctica que lo acompañó toda la vida tras haberse iniciado en ella cuando apenas contaba 17 años.
Había nacido en 1915 y su madre fue la primera en percibir y estimular su poderosa inclinación al acercarlo al taller de un pintor napolitano de la vecindad. Poco tiempo después ingresó en la Academia Nacional de Bellas Artes.
En 1946 realizó su primera exhibición individual en una galería próxima a la Escuela de Bellas Artes Prilidiano Pueyrredón. Esa proximidad hizo que la muestra fuera visitada por quienes eran los grandes maestros de entonces (Forner, Larco, Buttler, Basaldúa).
Además el crítico Julio Payró pasó por allí y le dedicó un elogioso comentario en la revista Que. Era un joven que apenas pasaba los 30 años y ya antes había expuesto con el grupo Orión. A partir de allí su carrera creció vertiginosamente: obtuvo el Segundo Premio del Salón de Acuarelistas en 1947, el primero de una larga lista de reconocimientos.
En 1979 se radicó en París, donde vivió hasta 1987. Melancólico rioplatense, pese a vivir frente al Sena pintó allí su serie de Puertos, dedicada al Riachuelo de Buenos Aires y, curiosamente, cuando regresó al país y se instaló en la Boca, el sujeto de su pintura fue París. CC
En el último año, sólo 71 personas aceptaron los beneficios que España ofrece a los que deciden regresar. Consulados muestran baja en los pedidos para cruzar el océano.
No se han comprobado muertes por ahogamiento ni quemaduras. Todos los cuerpos muestran múltiples fracturas. Ya son 44 las víctimas localizadas en el mar.