Luego del hecho, los vecinos apuntaron contra la Justicia y el Gobierno. (Claudio Gutiérrez)
Una mujer de 62 años fue asesinada esta madrugada en una casa de la Sexta Sección, lo que generó la indignación de vecinos y familiares, que se manifestaron en la calle, por lo que el ministro de Seguridad, Carlos Ciurca, debió presentarse en el lugar.
Mirtha Angela Quinteros fue violentamente golpeada y apuñalada varias veces en el tórax. La policía informó en un primer momento que también recibió un tiro en la cabeza, pero esto luego fue descartado.
Su marido, Lorenzo Femenía (57) denunció que llegó a la vivienda de Olascoaga 2826 en la que vivía con la mujer y sus cuatro hijos a las 3.30 de la madrugada y la encontró muerta en la cama. Estaba tirada en medio de un charco de sangre, con varias puñaladas y golpes y dos heridas profundas de cuchillo en el cuello.
El hombre dice que además faltaban una notebook, una filmadora y 5 mil pesos, que habrían sido robados por el o los matadores.
Según comentaron algunas fuentes a Los Andes, el matrimonio es propietario de un restorán, en el que trabajan todas las noches hasta la madrugada. Pero anoche la mujer estaba enferma y se quedó sola en la casa, lo que marcó su fatal destino.
Para ingresar a la vivienda, los asesinos arrancaron una reja completa que da al patio. El fiscal de delitos complejos, Daniel Carniello, maneja la hipótesis de que no esperaban encontrar a nadie adentro.
Vecinos y familiares cortaron esta mañana la calle en forma de protesta pidiendo la presencia del ministro de Seguridad, Carlos Ciurca, quien fue hasta la zona para escuchar los reclamos de los manifestantes.
"Hace tiempo que la policía ha abandonado esta zona. No puede ser que las personas que trabajamos tengamos que vivir encerradas. Se burlan de la gente buena", lamentó un allegado a la víctima, que participó del encuentro con el funcionario.
La hermana de la mujer asesinada, quien se identificó como Mary Quinteros, se paró frente a la vivienda de Mirta con un cartel en el que pedía al titular de la Corte, Jorge Nanclares, que "controle a jueces y abogados penalistas que se enriquecen por los asesinos de nuestras familias".
En tanto, el gobierno provincial analiza ofrecer una recompensa para quien aporte datos sobre los asesinos de Quinteros.
Entre 2002 y 2003 se hicieron pericias psiquiátricas, ambientales y vecinales en torno a la familia del acusado de violar y embarazar a su hija en siete ocasiones. Por qué no prosperó aquella denuncia. Y cómo renació seis años después.