Lo que faltaba: billetes falsos en cajeros

Algunos casos pusieron en evidencia que hay dinero apócrifo que se escapa del control bancario y vuelve al circuito monetario. Los más perjudicados son los usuarios que deben utilizar vías de reclamo que los dejan sin el dinero extraído y con un largo trámite donde es difícil demostrar el hecho. Desilusión, angustia e impotencia.

domingo, 31 de mayo de 2009
Lo que faltaba: billetes falsos en cajeros

Es difícil probar que un cajero automático tenía un billete falso. Y el banco, además de deslindar responsabilidad, está obligado a retenerlo ante el reclamo. Por eso, la gente suele reintegrarlos al sistema, sin que la siguiente víctima se dé cuenta.

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Por Claudio Barros - cbarros@losandes.com.ar

"La cuestión es que dos cajeros automáticos distintos me entregaron dos billetes falsos de cien pesos y nadie se hace cargo. Ya no sé a quién reclamarle porque me pelotean de un banco a otro. El banco dueño del cajero me manda al banco donde tengo cuenta y así...", de esta forma describía una lectora de Los Andes a El Mirador su calvario tras esa experiencia.

Su angustia es comprensible, todo lo contrario del hecho que vivió que parece no tener una explicación razonable.

Los casos como el suyo no abundan, pero existen. Recibir un billete falso es una circunstancia que todos podemos vivir, pero obtenerlo de un cajero automático del banco es una modalidad inesperada, que además da poco margen al reclamo con final feliz.

Según la Asociación Bancaria estas casos son aislados, pero a su vez son hechos difíciles de demostrar.
 
"El único reclamo que se puede hacer es avisar en el banco, pero como entidad financiera sólo se limitarán a retenerlo para sacarlo de circulación, pero no lo cambian por uno legítimo. Es muy difícil demostrar que el cajero dio un billete falso, pero avisar serviría para que la entidad tomara recaudos porque si no tenés ningún hecho problema puntual todo se relaja y pasan estas cosas", explicó Sergio Giménez, secretario de prensa de la delegación Mendoza de la Asociación Bancaria.

Sin embargo, toparse con el problema dentro de una entidad bancaria tiene diferentes formas de solución. No es lo mismo recibir un billete falsificado de mano de un empleado en la caja, que del cajero automático. A este último no se le puede reclamar por el dinero extraído y no cuenta con los recursos para identificar la autenticidad de los billetes que entrega.

También al funcionar las 24 horas no siempre podemos reclamar en las oficinas de la sucursal porque nos puede suceder en el momento en que el banco está cerrado al público. Estas circunstancias hacen que demostrar que el billete apócrifo salió de un cajero automático en particular sea casi imposible.

Los billetes falsificados y su uso son considerados un delito y la investigación corre por parte de la Justicia Federal. Desde allí informaron que desconocen hechos relacionados a los cajeros automáticos en Mendoza, pero aconsejaron que los damnificados sigan el mismo camino que harían si fueran otras circunstancias. Esto significa hacer la denuncia en la Policía Federal y esperar a que se abra una investigación.

Fuera de este ámbito y de los reclamos a la entidad bancaria no hay mucho más por hacer, salvo esperar que no vuelva a suceder. También por tratarse de un acción que implica un delito, automáticamente se excluyen otras instituciones que podrían defender los derechos de las personas. Así por ejemplo se inhiben los reclamos que como usuarios se podría hacer sobre el mal servicio del cajero automático ante la Dirección de Fiscalización, Control y Defensa del Consumidor.

¿Por qué un cajero automático entrega un billete falso? La explicación es simple, pero preocupante. Según detallan desde la Asociación Bancaria, algunos billetes falsos se escapan del control que se hace en las tesorerías de los bancos y se unen al resto de los que ingresan. Luego, todos ellos se unen y pasan a formar parte de sachets o paquetes de billetes que son repartidos en los cajeros.

"Habitualmente los cajeros son cargados por personal responsable y utilizan billetes que vienen empaquetados; esa plata viene controlada por distintas entidades. No hay que olvidar que así como el cajero es una máquina, el que carga es una persona al igual que los que trabajan en todo el circuito de los billetes y se puede producir un error. Es un tema complejo", señaló Giménez.

La mayoría de los billetes falsos que circulan son de los 100 pesos, pero también hay algunos de 50. "No sabemos exactamente cuáles billetes son los más falsificados, pero las sospechas siempre está en los de denominación más grande", recalcó.

Lamentablemente, no hay remedio para el sentimiento de frustración ante estos casos. Y no hablamos sólo de la sensación de estafa ante la recepción de un billete falso, sino también del desilusionante sistema de reclamos, que lleva a perder el billete que no tiene cambio -pero que al denunciarlo se evita que siga circulando- y que a la vez empuja a muchos a dejar la honestidad de lado al hacerlo circular para no sentir que le roban plata del bolsillo.

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