Abusador. El acusado de las violaciones, en los tribunales. Los Andes
En la trama del padre violador de la Cuarta Sección conviven varios personajes. Uno de ellos es "G". "G", de 37 años, es hijo del acusado, "A.L." y hermano de la víctima que tiene 35 años. La víctima, por su parte, tuvo siete hijos con "A.L.", detenido y acusado de las violaciones.
En esta maraña, hay que aclarar que "G" fue el que hizo lo posible para que el caso de su padre y de su hermana tomara estado público cuando el 8 de este mes, la mujer denunciara las violaciones ante una fiscalía.
Ayer por la tarde, "G" convocó a una conferencia de prensa sólo para medios gráficos en el estudio de su abogado, Pablo Scordo. Allí, el joven se sentó al lado de su esposa y dijo, por sobre todas las cosas: "Me quiero ir de la provincia y voy a pedir el cambio de identidad para toda mi familia (su esposa y sus tres hijos) y el mío, obvio". En la conferencia de prensa, no se permitieron tomar fotografías del conferencista.
El hombre aseguró que tiene temor de los hermanos de su padre y que desde que el caso salió a la luz, vela para que no les pase nada a sus pequeños. Y que no busca un rédito económico, "como se ha dicho por ahí". Sólo lo mueve, asegura, "que los casos como los de mi hermana, que hay muchos, sean divulgados; que la gente pierda el temor a denunciar".
A continuación, algunos pasajes de la conferencia.
-¿Por qué se decidió a hablar?
-Todo lo hice para ayudar a mi hermana y para que los casos como los de ella, que hay muchos, se conozcan.
-¿Y qué le dijo su hermana después de que todo saliera a la luz?
-No hemos hablado. Hace dos años que no me comunico con ella.
-¿En qué cambió su vida desde la denuncia?
-En todo. Ahora vivo pendiente de que a mis tres hijos no les pase nada. Sigo con mi trabajo pero estoy más atento a mi familia.
-¿Ha recibido amenazas?
-No de las tradicionales. A veces me llaman por teléfono y no contestan. También me dejaron un diario sobre el puente de mi casa en el que salía la foto de mi padre con una mancha de aceite.
-¿Cómo cree que va la causa hasta el momento?
-Me parece que hubo mucho circo alrededor.
-¿Usted quiso contratar al abogado Miguel Angel Pierri?
-No. A mí me contactaron con él. Nada más.
-Ahora tiene un nuevo abogado (Scordo), ¿para qué?
-Él me asesora. Con él vamos a pedir en la Justicia de Familia que nos cambien el apellido a mí y a mis hijos. Un poco por seguridad y otro por vergüenza de llevar ese apellido.
-Una de sus tías (hermana de A.L.), dijo por televisión que su padre la quiso violar, ¿lo sabía?
-Algo porque me lo contaron, pero no vi ese programa de televisión.
-¿Y qué dice al respecto?
-Que si ella lo dice debe ser verdad.
Interviene el abogado Scordo: "Les voy a pedir por favor que ese tipo de preguntas, relacionadas con la causa, no sean formuladas". Los periodistas asienten con la cabeza y siguen con las preguntas permitidas.
-¿Ha hablado con su madre? (N. de R.: su madre es "N.O.", quien acompañó a la víctima a hacer la denuncia. "N.O." es oficial de justicia).
-No, con mi madre hace dos años que no hablo, ni siquiera la he visto.
-¿Y a sus tíos y a su padre los veía antes de que todo ocurriera?
-En verdad sólo nos veíamos para los velatorios.
-¿Y qué hay de sus otras hermanas?
-De la que está en Buenos Aires no sé nada. Y la que vive en España me dijo que está conmigo en esto.
Entretanto, hubo varias preguntas que fueron respondidas con la frase "eso no te lo voy a contestar". Una de esas preguntas era que contara qué le había parecido la actuación de la Justicia en las denuncias que no fueron tenidas en cuenta en su momento. Su mujer, cada tanto intervenía para dar su parecer o bien para terminar de delinear una idea, ya que "G" no es de hablar demasiado.
-¿Los abogados de su padre han dicho que tienen todo como para que quede libre...
-Sí, sabía eso.
-¿Y qué opinión le merece?
-Y, bueno. Si va a ser así, eso habla de la clase de justicia que tenemos. / Rolando López
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