Un escribano de 40 años de edad y su concubina, una abogada, fueron detenidos el martes acusados a priori del delito de hurto y estafas reiteradas. La mujer fue dejada en libertad a las horas pero el escribano, de apellido Orstein, quedó apresado ya que contaba con causas pendientes y hasta un pedido de captura, indicaron fuentes policiales.
El caso que sucedió en la tarde del martes fue el epílogo de una larga pesquisa iniciada por el fiscal especial, Eduardo Martearena y llevada adelante por los detectives de Inteligencia Criminal.
A los profesionales se los acusa de haber querido vender en 250 mil pesos una serie de pagarés a quienes serían sus legítimos dueños. La historia parece complicada pero no lo es tanto.
El inicio
Todo comenzó cuando hacia marzo de 2008, un hombre de apellido Jodar, de 80 años y propietario de una agencia de autos ubicada en calle Perú y Godoy de Las Heras, falleció por causas naturales.
"El hombre vendía autos y cuando un cliente pagaba sólo parte del importe, firmaba una prenda en la que se comprometía a cancelar el resto en cuotas. De ese modo, Jodar llegó a tener 996 pagarés por un monto superior al millón de pesos", indicó una fuente policial consultada.
Cuando murió, Jodar vivía con su concubina pero sus herederas legítimas eran sus dos hijas que, al ir a buscar los pagarés prendarios a la casa de la mujer, se dieron cuenta que no estaban.
"Las hijas del hombre fallecido hicieron la denuncia por la desaparición de los documentos hasta que después de una investigación concluimos que la concubina de Jodar les había dado los papeles a una abogada y a un escribano. Ellos se harían cargo de cobrar. Y las hijas del hombre quedaban afuera de todo; además los profesionales ya habían cobrado algunos de los documentos prendarios", siguió la misma fuente.
Luego, de acuerdo con el relato de la gente de Delitos Económicos, las hermanas damnificadas se entrevistaron con el escribano y la abogada para que les dieran los pagarés por más de un millón de pesos, "entonces los dos profesionales les propusieron un arreglo extrajudicial que consistía en que ellas les pagaran 250 mil pesos y de ese modo les devolvían los documentos", explicó la fuente consultada.
Vigilancia programada
Las hermanas contaron todo a la policía y el martes de esta semana, cuando se iba producir el pago en un estudio ubicado en San Martín al 1400 de Ciudad, los efectivos llevaron adelante lo que se denomina una vigilancia programada.
"Cuando las hermanas estaban a punto de pagar los 250 mil pesos, irrumpimos en el estudio con la orden de allanamiento del fiscal Martearena; secuestramos los documentos y detuvimos a las dos personas. La abogada fue liberada a las horas pero Orstein contaba con un pedido de captura y muchas causas pendientes en la Justicia Federal, por lo que quedó apresado, acusado de estafas y de hurto", siguió el informante.
De hecho, el escribano ya contaba con antecedentes por casos de estafa.
Las dos hermanas recuperaron los documentos por más de un millón de pesos que su padre había atesorado mientras estaba vivo.
En una charla con Los Andes, la mujer que denunció las violaciones de su papá en la Justicia dijo que hablará cuando sea el momento y desmintió versiones de vecinos.
Perdió el control de su vehículo y luego de dar varios tumbos, se estrelló contra un poste de teléfonoa la altura de la cancha de Chacras de Coria en Luján de Cuyo.