El día en que el jefe del Cartel de Juárez pasó por Mendoza

El jueves fue detenido en México Vicente Carrillo Leyva, uno de los 5 jefes narcos más buscados de su país. Su padre, Amado Carrillo Fuentes, estuvo en Mendoza en 1997.

martes, 07 de abril de 2009
El día en que el jefe del Cartel de Juárez pasó por Mendoza

El padre: Amado Carrillo.

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Javier Hernández - jhernandez@losandes.com.ar

Hasta la mañana del jueves, Vicente Carrillo Leyva (32) estuvo en la lista de los cinco narcotraficantes más buscados en México. Ese día, en un impresionante operativo policial, fue detenido mientras hacía ejercicios en un parque de Bosque de Las Lomas, un exclusivo barrio del Distrito Federal.

Con solo 32 años, Vicente Carrillo Leyva, alias "El Ingeniero"', se había transformado en el número dos del Cartel de Juárez, la organización criminal más poderosa de América Latina y la encargada de introducir la mayor parte de las 200 toneladas de cocaína pura, que cada año, llegan a los Estados Unidos.

Su padre, el temible Amado Carrillo Fuentes fue fundador del Cartel de Juárez y, en marzo de 1997, seis meses antes de su extraña muerte, custodiado por media docena de guardaespaldas, el hombre pasó por Mendoza junto a su esposa y sus hijos.

La historia de Amado Carrillo Fuentes es la de un narcotraficante misterioso que comenzó su carrera pesando bolsas de marihuana para un tío y que en pocos años, llegó a ser el capo narco más poderoso de buena parte de los 90. Era un hombre discreto y regordete, de bigote fino y cara de mariachi, amante de las mujeres y los autos de lujo, a quien todos llamaban el 'Señor de los Cielos' por ser dueño de una flota de aviones, que usaba para introducir cocaína en los Estados Unidos.

Su vida transcurrió en medio de la leyenda y en aquellos años, la policía no sabía su edad y solo tenía una vieja foto suya. Recién con su muerte se conoció parte de su historia.

En diciembre de 1993, tras la muerte del jefe del Cartel de Medellín, el colombiano Pablo Escobar, los narcotraficantes mexicanos comenzaron a ganar terreno y de ser simples mandaderos de los cargamentos de droga, pasaron a ser los jefes del negocio. Así surgieron con fuerza los carteles del narcotráfico mexicanos: el del Golfo, el de Sinaloa, el de Tijuana y el más poderoso, el de Juárez al mando del "Señor de los Cielos".

La agencia antidroga estadounidense (DEA) calcula que Amado Carrillo Fuentes llegó a ganar más de 200 millones de dólares por semana y que introdujo cinco veces más cocaína en Estados Unidos, que cualquier otro traficante.

Carrillo destinaba el 10% de lo que ganaba a pagar sobornos (a tal punto que el gobierno mexicano llegó a admitir que el 80% de la policía no era de fiar), pero a fines de 1996 fueron descubiertos una serie de contactos suyos dentro del ejército, lo que lo dejó mal parado y con poca protección. Fue entonces que el jefe de Juárez decidió radicarse un tiempo en América del Sur, más precisamente en Chile.

Por las calles de Mendoza

Su lugarteniente, Manuel de Jesús Bitar Tafich, fue el encargado de elegirle domicilio y también de aconsejarle ingresar a Chile por tierra, a través de Mendoza, para evitar el riguroso control aéreo del aeropuerto trasandino.

Así fue que a comienzos de marzo de 1997 y con documentos falsos a nombre de Juan A. Arriaga Rangel, el Señor de los Cielos aterrizó en Ezeiza acompañado por su esposa, sus hijos y media docena de guardaespaldas.

Dos días después Amado Carrillo Fuentes llegó a Mendoza en un avión de línea que aterrizó en El Plumerillo, aunque una versión sostiene que para evitar una segunda e innecesaria inspección de papeles en un nuevo aeropuerto, viajó en auto y entró por Desaguadero.

Junto a su familia, el hombre recorrió vidrieras del centro de Mendoza, cenó en una parrillada y pasó la noche en un hotel de la ciudad. Al otro día cruzó la frontera sin problemas.

También viajaron con él, el asesor económico del grupo Eduardo González Quirarte y el médico colombiano Arturo Reyes Rincón, todos con nombres falsos.

Amado Carrillo alquiló una mansión en Santiago y dos departamentos en Viña del Mar; compró un auto blindado y también otros once vehículos, entre ellos seis Mercedes Benz, dos Porsche y tres BMW.

En junio del mismo año, Amado Carrillo viajó a Cuba para realizarse una cirugía, con la idea de cambiar su rostro, pero la estética finalmente se hizo en México, aunque el "Señor de los Cielos" no salió con vida de la operación.

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