"Nunca ha pasado algo así en mi colegio, o al menos no me he enterado. Pero sé de otros casos en escuelas de la zona donde les han sacado fotos zarpadas a algunas chicas y después se las han pasado por el bluetooth y el infrarrojo de los celulares y, en uno de esos casos, echaron al chico que sacó la foto.
Incluso, sé que hay muchos fotologs y blogs destinados a subir este tipo de fotos que se toman con celulares a chicas que no se dan cuenta que las están fotografiando", destacó Inés, una joven de 17 años que asiste a uno de los colegios secundarios dependientes de la UNCuyo aunque, por las dudas, prefirió no aclarar a cuál.
Sin embargo, no todas las situaciones son como las descriptas por esta adolescente ni todas las fotos son tomadas cuando la o el protagonista está desprevenido.
"Conozco varios casos en los que son las propias chicas las que se sacan las fotos con poses hot, provocativas, y después para sentirse admiradas las andan pasando entre sus compañeros, y así empiezan las cadenas hasta llegar a gente desconocida", explicó por su parte Nahuel, otro adolescente de 16 años que estudia en una escuela de la Quinta Sección.
Estas son las dos formas más comunes en que este tipo de fotos pasan de aparato en aparato, ya sea con o sin el consentimiento de sus protagonistas. Sin embargo, en los casos de las fotos tomadas con consentimiento, el panorama se torna aún más complejo, ya que la forma de difusión excede los teléfonos celulares.
"Existen blogs donde las chicas se registran y ahí mandan sus fotos con la condición de que sean atrevidas. Cuánto más atrevida sea la foto, mejor. Y los visitantes de la página pueden desde comentar las fotos hasta calificarlas del 1 al 10", explicó Nahuel.
Pero el tema de las fotos no es lo único que preocupa tanto a los docentes como a las autoridades de la DGE. El sitio de Internet Mipoio.com incluye entre sus salas de foros todo un apartado destinado a los colegios secundarios del Gran Mendoza y, si bien aquí no pueden subirse las fotos o videos, el "chusmerío" es preocupante.
Es que, sin ningún filtro y desde el anonimato, quienes ingresan pueden difamar libremente y escribir lo que se les ocurra sobre otra persona, utilizando muchas veces el sitio como una forma de ?vengarse' de aquellos compañeros con quienes existe cierto encono o diferencias.
Los adolescentes mendocinos también se pasan fotos de sus compañeras de colegio en poca ropa o desnudas. Desde la DGE confirmaron que cada vez reciben más denuncias de estas situaciones que violan la privacidad.