Un taxista que manejaba el auto aditamento 1061 quedó detenido y acusado de al menos colaborar con la banda que el viernes por la noche asaltó la sucursal del barrio Unimev del supermercado Átomo, informaron fuentes policiales.
Sucede que en el interior del vehículo de alquiler, donde escapaba uno de los presuntos autores del golpe, la Policía encontró, escondida bajo la alfombra del auto una pistola 9 milímetros con cargador completo y bala en boca.
El asalto sucedió en la sucursal que queda en Tuyutí y Pedro Vargas del barrio Unimev y fue cometido por tres sujetos.
Según algunos testigos del hecho, uno de los ladrones abordó un taxi.
En calle Cangallo, el taxi fue demorado por la Policía.En ese momento, el conductor dijo que llevaba a esa persona (el presunto ladrón), porque le había hecho señas. Debajo del asiento del acompañante, los efectivos hallaron guantes, lentes y un pulóver.
De todos modos, por orden de la Oficina Fiscal, el taxi y tanto el chofer como el pasajero, fueron a parar a la seccional 9 de Villa Nueva; eso fue el viernes por la noche.
A la mañana siguiente, cuando se hicieron las pericias sobre el vehículo, se encontró la nueve milímetros debajo de la alfombra del auto; algo que no habían advertido los policías que lo requisaron el viernes.
De ese modo, la situación del taxista como la del pasajero quedó más complicada de lo que estaba.
Ayer por la tarde, desde esferas oficiales se indicó que el chofer iba a ser imputado por el delito de encubrimiento, mientras que al supuesto pasajero le endilgarían directamente el asalto al Átomo.
Ni el dinero para seguridad de Cristina a Jaque, ni la presencia de gendarmes, ni los consejos policiales pueden frenar a uno de los delitos de más difícil resolución. Los legisladores se ocupan poco del asunto. Y los casos se repiten sin pausa.