Hugo Maldonado, Víctor Maldonado -junto a su nieto- y Juan Antonio Cristiani, el primer habitante, en la plaza del barrio Mutual Cuyo. Patricio Caneo / Los Andes
El barrio Mutual Cuyo 1 está al costado de uno de los ingresos más transitados a la ciudad de Rivadavia: es el que viene del norte, desde Junín, por calles Chañar o Falucho para seguir hacia el este por la renovada y luminosa calle Güemes.
Sin embargo, lo que hoy es una zona de tránsito continuo, poblada por barrios y escuelas, fue a mediados de los ’80 apenas unos viñedos arrancados con la idea de lotear y la promesa de un barrio, el primero que se construiría hacia el noroeste de la ciudad.
"Como muchos de los vecinos, yo pagué el terreno en cuotas. Después algunos edificaron por su cuenta, pero la mayoría lo hizo a través de la mutual y del Banco Hipotecario", cuenta Julio Maldonado, de profesión metalúrgico y recuerda: "En los años ’80, cuando el barrio empezó a tomar forma esto era un descampado bárbaro y todo nos quedaba lejos".
Los terrenos allí son de 200 metros y las casas inicialmente tenían apenas 52 metros cubiertos. Con los años, cada uno fue ampliando la vivienda según sus posibilidades.
En el barrio Mutual Cuyo 1 viven cerca de 60 familias y los vecinos destacan el esfuerzo que significó, desde que nació el barrio, conseguir cada uno de los servicios.
"Costó mucho, pero con los años hemos ido trayendo el gas, las cloacas y ahora, 27 años después de inaugurado, estamos por concretar el asfaltado para todas las calles", dice Orlando Amaya y completa:
"Debe ser porque estamos bastante alejados del centro, que nos ha costado conseguir los servicios para el barrio". Incluso algunos vecinos aseguran que hay obras que se pagaron más de una vez, "es el caso de las luminarias y las cloacas. Se pagaron cuando estaban construyendo las casas, pero las obras se hicieron mucho después".
Techos bajos
El barrio Mutual Cuyo 1 fue el primero de tres que hizo la cooperativa y los otros dos están en las cercanías, al otro lado de la calle Güemes. "Acá las casas se entregaron en forma bastante precaria, sin veredas (cada vecino hizo la suya), con pisos llaneados, paredes revocadas y en algunos casos techos de chapa", cuenta don Orlando Amaya y los vecinos recuerdan que siempre se habló de que a las casas parece que les faltó alguna corrida de ladrillo.
"Los techos son bastante bajos, incluso durante mucho tiempo en Rivadavia a este barrio se lo conoció como 'Los Pitufos'", dice uno de los vecinos que compró su casa ya en los años ’90.
La gente del Mutual Cuyo 1 destaca que el barrio está habitado por "vecinos humildes y trabajadores. Acá prácticamente nos conocemos todos y es por eso que cuando vemos algún movimiento sospechoso, ahí no más nos avisamos entre nosotros". De todos modos, el lugar no escapa a la inseguridad que vive la provincia y la presencia de un amplio baldío ubicado al este de la barriada complica las cosas.
Justamente por allí y hasta no hace mucho, pasaba un canal de riego que algunos delincuentes usaban para esconderse y espiar el movimiento de la gente. Hace un tiempo, la comuna rellenó el canal, entre otras cosas para evitar ese problema, pero los vecinos dicen que ahora el agua de las lluvias no tiene por dónde escapar.
"El barrio está en un bajo y cuesta que el agua se escurra. Hay veces que después de una lluvia pasamos días con las calles embarradas", explicaron los pobladores de este conglomerado urbano.
Además del problema de los desagotes, la gente pide que se construyan las cunetas, también una mayor presencia policial y que el muro ofrendatorio de la plaza sea derribado, "porque no tiene una sola placa y con los tiempos que corren, la pared se presta, más que nada, para que se oculte algún malviviente".
La medida se comienza el miércoles y afectará el tramo comprendido entre España y 9 de julio.