Gloria Zamorano y María Belén González, doctoras en Geografía, se plantearon analizar la contaminación de las acequias de gran parte de la ciudad (Capital, Godoy Cruz y Guaymallén) para evaluar de qué manera la gente valora y usa estos canales de riego y cómo actúan los organismos estatales para difundir su importancia.
Aunque la investigación todavía no concluye, las conclusiones parciales contrastan con el espíritu original que impusieron a las acequias los primitivos habitantes del territorio mendocino: los Huarpes.
Un trabajo de la UNCuyo dice que sólo el 30% de las personas conoce cuál es la función de estos canales de riego. Algunos dicen que son "vaciaderos de residuos".
Los especialistas los llaman “síndrome de la abuela esclava”. Muchos matrimonios jóvenes acuden naturalmente a sus padres para evitar dejar sus hijos en una guardería. Los riesgos de una actividad que cada vez es más por obligación que por placer.