Cordiales. Cristina Kirchner y Gordon Brown tuvieron una reunión “seria”, pero no “tensa”. DyN
Pasadas ayer las 9.20 en Viña del Mar, cuando Cristina Kirchner y Gordon Brown se sentaban frente a frente en un salón del Sheraton con vista al océano Pacífico, el premier arrancó la charla con un comentario sobre lo interesado que estaba en seguir la conversación sobre la crisis mundial que mantuvieron alrededor de la mesa que habían compartido el viernes a la noche.
Se refería a la gala que la anfitriona, Michelle Bachelet, ofreció a sus invitados a la cumbre de Líderes Progresistas, que entre el viernes y ayer tuvo lugar en el balneario chileno (ver página 17). Pero un tercio del encuentro se lo llevó la disputa sobre Malvinas, donde ninguno se movió de lo que tenían para decirse.
"La Presidenta planteó con gran claridad y firmeza la necesidad de que el Reino Unido de Gran Bretaña cumpla con lo solicitado por la ONU de establecer negociaciones tendientes a solucionar el conflicto de soberanía existente entre los dos países por las Malvinas", resumió aquí el canciller Jorge Taiana ante los medios argentinos.
Fueron 40 minutos los que conversaron el premier británico y la Presidenta. Hablaron mucho sobre sus coincidencias en cómo salir de la hecatombe económica y financiera, y que ampliarán en la cumbre del G-20 que los volverá a reunir en Londres el próximo jueves. De la entrevista participaron Taiana, el embajador en Estados Unidos Héctor Timerman (representante de Cristina en esta cumbre y en la del G-20) y el secretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini.
"La persistencia de un arcaico enclave colonial en el siglo XXI es una cosa no consistente con la marcha del mundo y que debiera solucionarse", dijo Taiana parafraseando a Cristina ante Brown.
Tras hablar con los periodistas de su país, un vocero de la poco simpática delegación británica -al menos con la prensa argentina- dijo que Brown le remarcó a la Presidenta que su país se regía sobre el principio de la "autodeterminación de las Islas Falkland". También que el deseo de los isleños debía se respetado, y que ese deseo era el de seguir en su actual situación. En pocas palabras, territorio de ultramar de Gran Bretaña.
Y de acuerdo a un artículo publicado ayer por The Times, Brown aseguró al grupo de periodistas que viajan con él en esta gira latinoamericana que no había "nada que discutir" sobre la soberanía de las islas.
El otro aspecto de la charla -que los argentinos calificaron de "seria" pero "no tensa"- fue el pedido presidencial para que Brown autorice a los familiares de los muertos argentinos en la guerra de 1982 (que son 649) a hacer un viaje al cementerio de Darwin para inaugurar el monumento a los caídos.
Los isleños piden a cambio que se reestablezcan los vuelos charters que por LAN unían Chile y las islas (además de los que existen una vez por semana), sobrevolando territorio argentino, y que Argentina prohibió en 2003. "Yo estoy planteando un tema humanitario y usted me contesta con un tema comercial", señalaron en la comitiva argentina que respondió Cristina cuando Brown recordó el reclamo isleño.
El viernes, en una señal de acercamiento con EEUU, la Presidenta se reunió con el vicepresidente Joseph Biden y, entre sonrisas y anécdotas, acordaron trabajar juntos sobre fórmulas de salida a la crisis mundial.
La última bilateral de mandatarios con Gran Bretaña tuvo lugar en Londres, en 2003, cuando Néstor Kirchner hizo un planteo de soberanía por las islas Malvinas al entonces premier Tony Blair durante otra cumbre progresista. Esta vez, los gobiernos acordaron que para hablar del tema el encuentro sólo podía tener lugar en Chile y no en el Reino Unido, un 2 de abril, aniversario de la guerra. CC
El ministro Ciurca dijo que así se pondrá en marcha el plan acordado con la Nación. Mañana llega el primer envío de dinero.
El intendente de San Rafael responderá hoy si acepta encabezar la lista de diputados nacionales. Bermejo irá en la de senadores.