Roma. Una horrenda historia de incesto, abuso y violencia sexual de un padre sobre su hija por un período de 25 años -que a todo el mundo le recordó la que ocurrió en Austria con el "monstruo de Amstetten", Joseph Fritzl-, sacudió ayer a Italia.
El caso tuvo lugar en el seno de una familia numerosa -10 hijos- que vivía en Turín, donde un padre violó y esclavizó durante 25 años a su hija Laura, y que, además, le pasó "el ejemplo" de este comportamiento monstruoso a su primogénito, Giovanni, que a su vez cometió los mismos abusos tanto con su hermana como con sus cuatro hijas.
Preside la Fundación Libera, que organizó una marcha contra la mafia en Nápoles.
El presidente estadounidense aseguró que la violencia de los cárteles está “fuera de control”. Pero no confirmó si piensa desplegar tropas militares en la zona limítrofe.