Ayer a las 12.30 ocurrió un hecho policial que para muchos inicialmente fueron dos. A esa hora, un hombre había retirado 14 mil pesos del banco Galicia de Bandera de los Andes y Libertad de Guaymallén y dos motochorros le quitaron el maletín de su Fiat Siena en la calle Yatay, a dos cuadras de la seccional 9 de Villa Nueva.
La víctima, que es un custodio de una firma de seguridad, sacó su arma (una 11,25, según las pericias) y efectuó al menos cinco disparos contra los ladrones que, en zig zag, esquivaron todos los proyectiles para después escapar con el dinero en su poder.
"Las balas una vez que salen de la recámara tienen vida propia", reza un viejo dicho de la mafia calabresa. Eso fue algo de lo que ocurrió ayer al mediodía porque uno de los cinco proyectiles que el custodio disparó contra los delincuentes fue a parar al patio de la Oficina Fiscal 9 (que queda en el mismo edificio que la Seccional 9) y dio muy cerca de una auxiliar de fiscal que en ese momento estaba en el lugar.
Sin vinculación
Hasta ese momento, los dos sucesos policiales no contaban con vinculación alguna y todos en la Seccional 9 de Villa Nueva comenzaron a pensar que alguien, desde afuera, había disparado con la intención de intimidar a alguien de la oficina en cuestión.
Recién al cabo de media hora, cuando la salidera bancaria con balacera salió a la luz a través de la denuncia correspondiente, todos comenzaron a atar cabos y se llegó a la conclusión de que la bala en la Oficina Fiscal 9 era la que estaba destinada a uno de los motochorros que logró huir.
"La verdad que hemos leído y hemos escuchado cualquier cosa por parte de los algunos medios de prensa en referencia a la bala; algunos llenos de imaginación. Pero la verdad es que un hecho (la salidera) está vinculado con el supuesto ataque a la seccional o la fiscalía", dijo una fuente consultada por este diario.
Ayer sepultaron en Junín a la adolescente Mayra Evelin Tarifa. Cerca de 300 personas le exigieron al intendente Mario Abed que mejore la seguridad de las zonas rurales. Hay un detenido por el crimen.
Se dedicaban a saquear autos cerca de la Universidad de Mendoza. En un allanamiento, la policía dio con 89 estéreos robados. Uno de los apresados tenía pedido de captura.