Caluroso desfile: ocho kilómetros en una hora

miércoles, 11 de marzo de 2009

Nada más que besos y saludos. Mientras esperaba la llegada de la Reina al puente de Palmira, una niña de unos 8 años se acercó a uno de los empleados municipales. “¿La Reina va a repartir algo?”, preguntó la pequeña y el hombre respondió entre sonrisas: “Sólo besos y saludos, mi’jita”.

En 2010, un voto para Lavalle. María tiene 65 años y vive en el barrio Flores. La mujer dice que a pesar de su edad todavía entra en los surcos a cosechar. Mientras ve subirse a Candela al carro de la Vendimia dice: “Es muy hermosa y que Dios la bendiga, pero ojalá que el año que viene salga la de Lavalle porque lleva 38 años sin Reina”.

Cotillón “real”. El carro vendimial tuvo varios extras y al grupo electrógeno que le colgaron detrás se sumaron efectos de humo, burbujas y hasta el lanzamiento de cortinas de papel picado.

Colectivos en caravana. Los que sufrieron la caravana fueron las decenas de pasajeros que viajaban en los colectivos que, involuntariamente, se vieron en medio de los autos encolumnados tras el carro vendimial. Así debieron avanzar, a paso de hombre durante varios kilómetros.

Un autógrafo por favor. Mientras la prensa aguardaba la llegada de Candela al puente de hierro, al cronista de canal 9, Martín Lubowiecki, más de una vez lo vinieron a buscar las vecinas de Palmira para tener una foto “con el que sale en el noticiero”, como dijo una de ellas.

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