La plaza del Unimev, un patio de comidas y diversión vecinal

El paseo es muy concurrido por los habitantes de la zona y de todo Villa Nueva. La afluencia de jóvenes llevó a la apertura de este tipo de comercios en el entorno.

Edición Impresa: domingo, 22 de febrero de 2009
La plaza del Unimev, un patio de comidas y diversión vecinal

Desarrollo. Los comercios se instalaron primero sobre Adolfo Calle, pero luego continuaron por Bernardo Houssay. (Diego Parés)

Sandra Conte - sconte@losandes.com.ar

Si bien la plaza departamental de Guaymallén se denomina Los Patricios y está ubicada en la avenida Libertad, a pasos del edificio comunal, la del barrio Unimev casi podría decirse que le roba el título.

El paseo es un punto de reunión no sólo para los vecinos de este populoso conglomerado, sino también de todo el distrito Villa Nueva, que colman en las noches de verano y en especial los domingos por la tarde. Además, en su entorno se ha creado un área comercial que cuenta con casas de comida, heladerías y hasta bares.

Se la conoce como la plaza del barrio Unimev, pero su movimiento dista mucho del de un típico paseo barrial. En los días de verano, en cuanto comienza a ocultarse el sol, grupos de jóvenes llegan para tomar mate, una gaseosa o una cerveza, sentados sobre el césped.

Otros, en cambio, ubican los autos sobre calle Nobel, abren las puertas y escuchan música en torno al vehículo. Esto provocó que en el entorno aparecieran pequeños locales de comida rápida, para los que no llevan los típicos sanguchitos.

"Francisco, Pancho para los amigos" abrió sus puertas cuatro años atrás, sobre calle Houssay, justo frente al parque. Lucas Aldao comentó que trabajan todos los días de 21.30 a 1.30 y que son muchos los que están en el espacio verde y se cruzan a comer un pancho o una hamburguesa.

A unos 100 metros de la plaza, también sobre calle Houssay, se encuentra La Gula, un pizzería que lleva unos cuatro años en la zona. Matías Vedia explica que el público es muy variado y que todas las noches hay gente en las mesas ubicadas sobre la vereda, e incluso los fines de semana a veces no se consigue lugar. El joven atribuye esto a que el barrio es tranquilo pero al mismo tiempo siempre ha tenido mucho movimiento.

Es que en los límites de lo que se conoce como Unimev hay dos supermercados y más de 40 rubros de comercios minoristas, mientras en el entorno se encuentra el shopping y un hipermercado. Si bien históricamente la arteria donde se concentraban los negocios era Adolfo Calle, los locales se fueron extendiendo por Houssay y, como señala Blanca Squadrito, una de las vecinas, el año pasado abrieron también numerosas tiendas sobre Pedro Vargas.

Esto probablemente responda a lo que sostiene el presidente de la unión vecinal del primer barrio Unimev, Orlando Romano: que se trata de una ciudad en sí misma.

En las tres etapas del conglomerado que comenzó a construir la Unión Intersindical Mendocina para la Vivienda -de ahí Unimev- hay unas 1.600 viviendas, a lo que se deben sumar los 702 departamentos de las 24 torres. Orlando sostiene que han hecho un cálculo y si se considera barrios periféricos como La Madera, Módica o Los Cogollos, se podría hablar de unas 50 mil personas que viven en la zona.

Los Sotelo van una vez por semana a pasar la tarde en el paseo del Unimev, con mate y unas reposeras, pese a que viven en las inmediaciones del hipermercado porque dijeron que es la plaza más linda del lugar. En esto coincidió Francisco Videla, un joven del barrio Santa Elvira que se detuvo a estudiar sobre el césped, apoyado en un árbol.
 
Pero el estudiante subrayó que la comuna debería cuidar de la misma manera los espacios verdes de otros sitios cercanos. Uno de los primeros negocios gastronómicos que eligió el entorno de la concurrida plaza es la heladería Chentto (a la que se sumó Grido), que se ubica sobre calle Teurlay, al costado oeste del paseo.

En esta misma arteria, un mes atrás, se instaló un drugstore en el local donde funciona desde hace un par de años un cíber. Los hermanos Martín y Vanesa Pérez comentaron que abrieron el quiosco, con dos mesas en la vereda, por la cantidad de gente que va al parque, sobre todo los domingos a partir de las cinco de la tarde.

La afluencia de jóvenes también llevó a Marcelo Massa a pensar que la calle Houssay era un buen sitio para ubicar el restó bar Cachavacha, en especial porque en la zona no hay negocios que estén abiertos hasta bien entrada la madrugada. Hace unos días se le sumó "10", otro pequeño bar que Miguel Gaibazzi decidió habilitar en el local donde su padre tuvo durante años una típica despensa.

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