Mauricio Rodríguez (San Rafael) intenta producir una de las primeras emociones del día. Andrés Larrovere / Los Andes
sábado, 21 de febrero de 2009
La octava etapa de la Vuelta de Mendoza, que unió los departamentos de Lavalle y Maipú, en la previa se presentaba como de transición entre el esfuerzo individual realizado durante la contrarreloj, el día anterior, y el ascenso a Las Cuevas, programado para hoy. Pero no fue así.
La tranquilidad inicial fue la antesala de una definición de dientes apretados, en la que el equipo de Guaymallén trató de cerrar filas para evitar el avance del Team Fratelli. Una llegada que se transformó en vertiginosa luego de un espectacular levante de casi mil metros.
Si bien los “Caciques” se adueñaron del primer y tercer escalón del podio, posicionando a Gerardo Fernández como el nuevo malla líder, no pudieron evitar que el gran “ganador” de este capítulo fuera el entrerriano Catriel Soto.
Fernández se lanzó a máxima velocidad por la derecha, Curuchet dominó el centro de la calzada para darle más aire en el sprint al bonaerense y Soto buscó por la izquierda la bandera a cuadros metiéndose de cabeza. Al biker, que había ganado las dos metas volantes en juego le faltó un palancazo para achicar la rueda que lo separó de una victoria asombrosa. Fernández, en cambio, con los brazos en alto festejaba su cuarto podio.
En el camino
Fueron 3 horas, 14 minutos y 24 segundos de una faena que comenzó a resolverse en el ingreso al circuito urbano por Maipú. Una historia que había devorado los esfuerzos de Mario Díaz (San Rafael B), quien, sin mayores chances de avanzar en la general, le puso la cara al viento y emprendió una fuga, que se extendió en kilómetros.
También quedó atrás el arranque de Leonel Castro (Malargüe), Fernando Murgo (Fratelli), Alvaro Castro (San Carlos) y el homónimo de quien hasta ese momento era el puntero, Gustavo López (Gral. Alvear). Ellos conectaron a Díaz y tiraron juntos hasta la primera pasada por línea de sentencia, marcando una diferencia máxima de dos minutos.
También pasó el arranque de Facundo Roiz (Shania), que intentó saltar del pelotón para achicar distancias con los escapados, y más aún el rostro de Fernando Jácamo (Stylo Cicles), que le soltó la mano al grupo compacto y emprendió la última vuelta cruzando el arco inflable como un verdadero arco de triunfo. Más atrás, los gritos del público motivaban a Fabián Aguilar (CEC-Uspallata), que cerraba la carrera.
Casi en segundo plano, el equipo de Guaymallén armó una larga escalera y contuvo las acciones del campeón 2008, Ignacio Gili (Fratelli).