domingo, 15 de febrero de 2009San Miguel de Tucumán, 15 de febrero (Télam).- El chileno Cristián Canío demostró que su fama de goleador no es cuento y comenzó a pagar la confianza que depositaron en él al anotar los tres tantos de San Martín de Tucumán, que esta noche le ganó 3 a 0 a Independiente por el torneo Clausura.
Canío fue la gran figura de la cancha y sus conquistas llegaron en el segundo tiempo: la primera con un potente remate de derecha, la segunda con un zurdazo cruzado y la tercera tocando con suavidad sobre el cuerpo de Fabián Assmann.
Estos tres primeros puntos que suma San Martín en el Clausura le permitieron engrosar su promedio, que ahora es de 1,095, lo que le valió salir del descenso directo y pasar a zona de Promoción.
Independiente, que dejó otra vez una pálida imagen, no pudo ganar en las dos primera fechas del torneo, sólo sumó un punto, no hizo goles y la próxima semana tendrá que jugar el clásico contra Racing.
El mal momento de Independiente quedó reflejado cuando Daniel Montenegro ejecutó un tiro penal que le hubiese permitido a su equipo achicar la diferencia, pero su remate se fue desviado.
La realidad de los dos equipos, a los que les cuesta mucho ganar, quedó rápidamente reflejada en el primer tiempo, que dejó pocas situaciones destacables. Los mejor del local fue protagonizado por el chileno Canío, quien tuvo tres chances claras para convertir pero falló Primero remató desviado, después cruzó justo Eduardo Tuzzio para rechazar el balón y finalmente se lució Fabián Assmann al desviar con esfuerzo un cabezazo del delantero local.
A Independiente le costó muchísimo llegar hasta el arco defendido por Marcos Gutiérrez y lo más peligroso fueron dos remates desde media distancia de Rodolfo Montenegro. Pero lo que no pudo convertir en el primer tiempo, Canío lo hizo en el segundo tiempo, cuando anotó los tres goles y se ganó la ovación de todo el estadio.
Los dos primeros goles llevaron el sello personal del chileno que definió con acciones individuales, pero el último fue el fruto de una gran jugada colectiva ya que hubo 13 toques de jugadores de San Martín antes de la conquista de Canío.