En la jerga ultra machista de México se los define como "trepadores". Se dice de los hombres que se suben por el árbol y se bajan por la rama, a la hora de explicar que comienzan el romance con una madre y lo culminan con la hija de esa madre. A la inversa (conquistar a la hija primero y a la madre después) se grafica con el dicho "se subió por la rama y se bajó por el tronco".
A grandes rasgos, eso era lo que hacía Nicolás Muñoz (37) con su pareja Angélica Mamaní y con la hija de la mujer, Karina Castro (20).
Era novio de una y alternaba esta situación obligando a la otra a mantener relaciones.
Hasta que de tanto subir y bajar del árbol por las ramas o por el tronco alternadamente, finalmente se cayó y terminó muerto de un cuchillazo: la chica de 20 años lo mató hace tres días en la misma casa donde los tres convivían.
De todos modos, tal como luego comprobó la Justicia, la chica ya había atacado al hombre en otra ocasión debido a que él pretendía mantener relaciones con la más pequeña de este triángulo amoroso
Igual, en este embrollo de trepadores, ramas y troncos, apareció una flor: una nena de dos años fruto de la relación de Nicolás y de Karina, la hija de quien fue -o era hasta hace poco- su pareja.
Triángulo
El triángulo sanguíneo -luego sanguinario- sentimental sucedió en una casa del barrio Lihué de Guaymallén y terminó cuando Karina le asestó una puñalada en el cuello al padre de su hija y pareja de su madre.
Además, la chica de 20 años ya había denunciado a Nicolás por amenazas en la Oficina Fiscal 9 de Guaymallén, ya que "el hombre quería tener relaciones con ella", según ha publicado la prensa en referencia a este caso.
Para zanjar este entuerto que más encierra un tema de tipo social que policial, la justicia la hizo corta e imputó a la chica que mató a quien quería obligarla a tener relaciones (y que ya le había hecho una hija) de homicidio simple, con lo que deberá esperar en la cárcel un juicio que la puede condenar hasta a 25 años de prisión.
Entretanto, Angélica Mamaní, quien estuvo unas horas detenida por estar vinculada con el caso, quedó en libertad el miércoles.
Es muy posible que la mujer se haga cargo de su nieta, quien es a su vez, hija de su finada ex pareja.
Una mujer pidió agua para el pequeño y cuando le fueron a dar aparecieron tres ladrones. Se llevaron 12 mil dólares y joyas.